miércoles, 24 de julio de 2013

El Pozo de los Aines

Vista aérea extraída de vídeo de YouTube.

¡Buenas! Ya perdonarás que asome poco por aquí pero es que las gentes del Moncayo me tienen muy entretenida de un lado para otro. Tú no te preocupes que yo sigo mejorando la poción mágica con nuevos ingredientes, algún día va a estar lista y va a ser lo más de lo más, de momento escucho ofertas...

Te traigo una sorpresa, te he hablado en más de una ocasión del legendario Pozo de los Aines, en Grisel, pues tienes  que saber que, tras comprarlo el ayuntamiento, ya se puede visitar sin peligro gracias a que ha sido acondicionado por el Plan de Dinamización Turística de la Comarca de Tarazona y el Moncayo, cuyo gerente, Javier Bona, es un moncainómano como nosotros que conoce bien  lugares como este, rebosantes de encanto.

Menudo agujero nos hizo el morisco Hamet Ben Larbi, allá por 1535, cuando desafiando a Dios osó trabajar en un día de los más santos, se barajan varios, pudo ser el día del Corpus, de Santiago o el de la Virgen de Agosto. Ya fuera el golpeteo del trillo sobre una cavidad kárstica o un castigo divino, el caso es que el suelo se hundió bajo sus pies y nació esta conocida leyenda del Moncayo, que para los incrédulos pudiera ser realidad ya que lógica explicación tiene.

Aunque dicen que su nombre proviene de la palabra "Ayn", que significa fuente o manantial de agua en árabe, otros aseguran que era "el pozo de la Inés", muchacha que perdió la vida al caer en su interior, cuyo nombre derivó en Aines. No sé, no sé....

Ahora, ya no nos caeremos porque está bien protegido aunque algún vándalo ya ha hecho de las suyas, alguno con complejo de  borrico debe ser, como los que cayeron al pozo con el morisco.

Pero bajemos...




 La plataforma que asoma al pozo unicamente soporta 600 kilos de peso, así que cuidado. El suelo es de rejilla e impresiona un poco, ¡qué miedorrr!


¿Ya estás bien agarrado? ¿Sí? Pues, ¿a qué esperas para asomarte?


Allí abajo hay una pequeña laguna y un microclima que hace que su interior esté recubierto de enredaderas, musgos, plantas trepadoras, nenúfares y un raro ejemplar de helecho llamado lengua de ciervo (Asplenium scolopendrium).

Lengua de Ciervo (Asplenium scolopendrium)

Sus dimensiones varían según la fuente, así que como no es cuestión de que te lo mida nos vamos a quedar con las del siguiente croquis que nos marca una profundidad máxima de 37 metros:


Y de momento eso es todo, recuerda que para llegar a esta sima tienes que salir de Grisel por la calle de San Antón y, ahora sí, seguir las indicaciones. Los olivos que rodean el pozo siguen allí, bien podados y dando algo de sombra a los merenderos que se han colocado. Si prefieres llegar en coche, han preparado una gran zona de aparcamiento pero... hay que mover un poco más el turismo hacia los pueblos, que dan para mucho, y preparar alguna pequeña guía para que los próximos pobres incautos que encantemos no se pierdan las maravillas de la comarca y de sus pueblos.

Seguimos caminando, cada vez más deprisa, aunque no lo parezca. ¡Nos vemos!



domingo, 14 de julio de 2013

Encanto cultural: Pasacalles Teatrales en Tarazona.

Llevelo usted señorito / que no vale mas que un real
compreme usted este ramito / compreme usted este ramito
pa' lucirlo en el ojal" 

"Laciudadnoesparami" es un grupo de teatro aficionado que nos hizo pasar un ratico entretenido este pasado sábado en Tarazona. Es de admirar la gran creatividad del moncaíno de este lado de la montaña, no de extrañar ya que la belleza natural inspira a la personas sensibles que habitan por aquí.

Apenas llevan funcionando unos meses y ya han colaborado en varias ocasiones con la ciudad de Tarazona, animando sus calles y rescatando personajes de su historia. Casi una treintena de hombres y mujeres, con edades que van desde los 17 hasta los 73 años, se han propuesto participar activamente en la vida cultural de esta población monumental que necesita de sus gentes unidas para prosperar y salir hacia delante. Ellos así lo creen y sé que van a demostrar mucho. Espero que tengan todo el apoyo que se merecen, aunque sólo sea por su gran iniciativa, ilusión y gracia maña.

¡Comienza el espectáculo!

Les acompañamos por las calles de Tarazona junto a un numeroso grupo de personas que como nosotros tenían curiosidad por conocer su nueva aventura: pasacalles teatrales por toda la ciudad recreando diferentes escenas con muchos y variados personajes. Una ruta urbana interesante y original, aunque aviso que hay que andar. Quizás se eche de menos el apoyo de un guía de turismo profesional, que como en las visitas teatralizadas de Ágreda, que conocimos el pasado verano, hacía una pre-introducción  y resolvía preguntas de los más curiosos. Te aviso que con voluntad lo suplen muy bien y que es una iniciativa exclusivamente de particulares; eso sí,  autorización y la palmadita en la espalda la tienen pero nada más, al menos de momento. También nuestro apoyo y el de sus vecinos. Por cierto, ya vi que asomaban algunas frases del Encanto por allí. Lucía Aguerri, directora del grupo, me pidió permiso para utilizar las leyendas que narré del Ojo de San Juan y por supuesto que encantada y orgullosa de ello le dije que sí.

Las visitas teatralizadas se realizan todos los sábados de julio y agosto y parten a las 20:00 h. de la oficina de turismo de Tarazona, con un precio de 2 € (niños menores de 10 años gratis). Nosotros volveremos algún otro sábado que podamos para ver el rodaje de estos nóveles actores, alguno de ellos muy buenos (ninguno malo). Si vas, no olvides contarme que te parecieron. Seguimos caminando...

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jueves, 4 de julio de 2013

Añón Animado.


En los pueblos del Moncayo no es raro encontrar frontones o trinquetes donde se jugaba a la pelota de mano y que en los últimos tiempos se utilizan más como aparcamiento que como otra cosa. Aunque también los he visto cuidados, tal como fueron, y en uso como el que se encuentra en Olvega, muy diferente a los del Moncayo zaragozano.

El de Añón de Moncayo y el de Lituénigo han sido reutilizados para representar un mural del pueblo. A alguno les gustará más que a otros, a mi me parece que no están mal, pero a costa de perder su función anterior.

No está fácil vivir en Añón con niños que jueguen en él, fíjate que este año se quedan sin colegio porque les falta un niño para poder mantenerlo abierto, siendo que hay dos pequeñicos que entrarían al siguiente curso, es una pena.  Mira, precisamente en este mural del que te hablo se dibujaron a los niños del pueblo junto a un señor del siglo XVIII, el pasado,  el presente y...  ¿el futuro? El futuro sería grandioso si se pusiera en valor un pueblo con sabor medieval como este, con tantas tradiciones, historia y naturaleza.

Presente y pasado, frente a lo que fue un castillo.

La verdad, no sé si hay futuro... a no ser que cambien muchas cosas, algo que no está en mi mano, creo... No me gusta pensar que Añón de Moncayo pudiera convertirse en una triste caricatura de lo que pudo haber sido y no fue




¡Anda!, vamos a buscarle compañía al abuelico de la anterior imagen, que lo hemos dejado ahí solico, todo triste y melancólico.

Añón, mirador de cumbres y peñas.

Seamos generosos y ampliemos la mirada, buscando un horizonte bello y esperanzador. Los añoneros son gente de bien que no busca discutir sin necesidad, así que seguro que encuentran la forma de que su escuela se salve, sus monumentos se respeten, sus calles se limpien, sus tradiciones sigan manteniéndose, con el apoyo siempre de su ayuntamiento, claro está.


Plaza de la Iglesia.

La plaza de la iglesia es uno de mis lugares preferidos, el perrico de la imagen existe y ladra mucho pero no muerde, cuando te conoce es muy simpático. El templo no es precisamente una catedral pero tiene su importancia y encierra muchas sorpresas que otro día te cuento. Aquí, en este lugar, se baila el "Palotiau", dance recuperado por la Asociación Cultural "La Fragua" de Añón, que trabaja mucho por la vida cultural del pueblo y por la recuperación y mantenimiento de sus tradiciones. Inexplicablemente, se olvidaron de contar con ella en la última feria medieval que hubo en el pueblo. Sin embargo, sí se contó con otra, la Morca o algo así se llama, ¿te suena? Me gusta conocer todas las asociaciones que hay por el Moncayo porque valoro mucho su trabajo y las considero muy necesarias.




Y bueno, no me enrollo más, el mural y el pueblo tienen otros muchos detalles que no te muestro para que vengas a conocerlos personalmente o los mires con otros ojos si ya los conoces. Junto al río están las cuevas, un paraje muy bello donde se puede pasar el día porque tienen merenderos y un chiringuito que suele estar abierto todos los fines de semana y donde también venden rica miel del Moncayo. Cerca de aquí hay un pequeño puente medieval, que es ya una de las últimas imágenes que te pongo. 



Me hubiera gustado contarte alguna cosa más y hablarte de la Feria del Comendador que se celebró aquí, el pasado sábado, pero opté por no asistir y pasear por el encinar que está teniendo una variedad de flora espectacular, así que otro año será. A las ferias de Trasmoz y Lituénigo de este próximo sábado no faltaré, para disfrutar del gran trabajo que allí se realiza con el apoyo de la Asociación cultural "Los Ancebillos" de Lituénigo y la Asociación "El Embrujo de Trasmoz" junto a la Fundación "Castillo de Tramoz". ¡Se va a armar buena en Moncayo! ¡Nos vemos allí!