jueves, 27 de febrero de 2014

Una estruendosa tradición: la procesión de la Virgen del Río.

Ermita de la Virgen del Río.

El próximo sábado, 1 de marzo, se celebran en Lituénigo las fiestas en honor a su patrona, la Virgen del Río, que se encuentra en una ermita situada en la entrada del pueblo, junto al río (de ahí su nombre).

Como preludio del carnaval, en estas fiestas se realiza una curiosa procesión. Al atardecer, la gente del pueblo va en busca de su patrona acompañados por sus dos patronos, San Blas a hombros de los mozos de Lituénigo y San Miguel portado por los mayordomos. Parten de la iglesia parroquial  entre rosarios y rezos bajo un gran estruendo, ya que durante todo el recorrido los cazadores del pueblo disparan sus escopetas al aire, los que no disponen de escopeta participan con petardos y una gran traca explota también en un campo cercano. Antiguamente los disparos se realizaban con trabucos o arcabuces, ahora desaparecidos en la oscuridad del tiempo. Esa noche el pueblo se ilumina con hogueras y con todas las luces de las casas encendidas.

La virgen se traslada al pueblo donde "duerme" custodiada por los vecinos.  El domingo se cantan las auroras y, tras la misa, la imagen de la patrona vuelve a su ermita donde pasará el resto del año, dando comienzo el carnaval.

Del origen de esta tradición no se han encontrado testimonios escritos y la tradición oral tampoco logra explicar el vínculo de la fiesta pagana del carnaval con los actos religiosos que os describo.

¡Felices fiestas lituenigueros!

Iglesia Parroquial de Lituénigo. Según la tradición, ésta es la única noche del
año que la Virgen del Río pasa fuera de su ermita.



martes, 25 de febrero de 2014

Publicación del último número de "La Puerta La Villa"



La Asociación Cultural Villardajos de Tabuenca ha publicado recientemente el nº18 de "La Puerta La Villa", uno más de sus logros a la hora de recuperar y dar a conocer las historia y cultura de su pueblo, con los siguientes contenidos:
  • Las campanas de la iglesia de Tabuenca
  • Sobre la toponimia de "Galiana"
  • Tres horas con Mosén Julio
  • Aproximación a las ordenaciones civiles de Tabuenca.
  • Ruta de El Calderón en bicicleta
  • Entrevista a la pintora Marina Guardia
  • La Garnacha una parte importante de nuestro patrimonio
  • Fútbol femenino
  • Volver - Reyes Magos - Nacimiento
  • Receta de Magdalenas
Me envían un ejemplar que leeré con muchísima atención y que les agradezco de corazón, ya que me servirá para seguir conociendo este territorio de mano de sus pobladores.

Sin hacer mucho ruido, no paran, y continúan recuperando los peirones de su término, como el Peirón de la Carijuela dedicado a la Virgen de Rodanas que nos encontramos recientemente de camino a su santuario. Ya tienen todo preparado para recuperar un nuevo peirón, el de la Virgen del Prado, como anuncian en su editorial, ¡mucha suerte, mucho ánimo y muchas gracias!

Peirón de la Carijuela, lo encontramos en el camino de Tabuenca a Épila por el
Santuario de Rodanas, a unos 2 km de Tabuenca.
Te puede interesar:





domingo, 23 de febrero de 2014

AG-4 Subida a la ermita de San Cristóbal en Calcena

Calcena, desde el puente del río Isuela.

En Calcena llaman "subir al Santo" a la ascensión al cerro de San Cristóbal donde se encuentra uno de los miradores del Moncayo que me faltaba por conocer. Pasar de largo el comienzo de este sendero en visitas anteriores me causaba siempre gran impotencia, pues eran muchas la ganas que tenía de subir allí arriba para poder ver en su totalidad la llamada "cara oculta" del Moncayo. Como mi amigo Jesús Bona tenía un gran "nudo gordiano" que deshacer para situar lugares que intuía desde la cara norte de la que procede, le pedí que nos acompañara. Este va a ser un sendero muy sencillo de realizar pues aunque el desnivel es fuerte parece aligerarnos el Santo la carga en su hombros. No van a ser más de 5 kilómetros de ida y vuelta por un camino zigzagueante que pueden realizar niños y mayores, con unas vistas impresionantes de los gigantes pétreos que rodean el pueblo de Calcena.

Comenzaremos junto al cartel que nos indica el recorrido antes de cruzar el puente del río Isuela, desde donde antes de partir podremos conocer la milagrosa piedra de la Fuente de Calcena y fotografiar el caserío de este bello pueblo




La ruta es uno de los senderos autoguiados del Parque Natural del Moncayo, fuera de sus límites físicos pero no visuales, que coincide con parte del sendero de pequeño recorrido PR-Z 8 que se dirige a Oseja y cuyas señales tendremos que seguir. Como ya sabrás en este tipo de senderos se utilizan marcas amarillas y blancas.

La Peñas de El Cabo y muros de piedra nos limitarán los laterales del camino. No olvidarse los prismáticos porque este es un punto muy apropiado para observar rapaces rupícolas.




Peñas de El Cabo

Me asombra la gran cantidad de Bojes que hay en esta zona del Moncayo. El Boj es un arbusto muy apreciado en jardinería pues su lento crecimiento permite darle formas que perduran en el tiempo y aquí Eduardo Manostijeras no se aburriría nada. Encinas y aromáticas acompañan al quejigo; la naturaleza salvaje de este territorio es uno de sus mayores valores. El romero comienza a florecer y respiramos bien hondo el aromatizado y sano aire del Moncayo. Pero sigamos subiendo.


Romero, boj y encina.



Según ascendemos vamos mirando cara a cara las altas cumbres del Moncayo y las Peñas Albas que defienden Calcena, por detrás de ellas enseguida asomarán nuestra queridas Peñas de Herrera que en esta zona llaman los Castillos.

Al fondo las "Peñas Albas"

Por encima de las Peñas de El Cabo, ya asoman los aerogeneradores del Collado del Tablado, un tenue arco iris sobre este nos hace olvidar el triste proyecto de la mina a cielo abierto que amenaza a los ríos de esta zona. Una pizca de aire levanta las nubes para que intuyamos las cumbres del Moncayo.


Collado del Tablado

Al fondo, cumbres del Moncayo entre el Morrón y la Muela de Beratón

Ha sido muy agradable la subida, sin ninguna prisa, disfrutando de los descubrimientos que la altura nos brindaba hasta alcanzar los 1.141 metros de este cerro y llegar a la ermita de San Cristóbal. Allí una mesa interpretativa del paisaje desata el nudo gordiano de mi amigo Jesús.




Las vistas como puedes ver son impresionantes. Me encanta el brillo de la cúpula de la torre de la Colegiata en una diminuta Calcena recogida en la hondonada.


Vistas desde el cerro de San Cristobal.

La ermita está cerrada pero no me importa, ya tengo un motivo más para volver además de realizar el PR-Z 8 completo y una circular que vuelve a Calcena por la Crucija y la carretera de Oseja. Decían en un congreso de turismo rural recientemente celebrado que el turista se aburre en los pueblos... ¡ignorantes!  Piensan que cuando acaba la ciudad está la nada. Descubrimos América pero no conocemos nuestro territorio. Quieren vendernos paquetes turísticos en los que no cabe nada porque poco es lo que conocen, no conciben que la diversión no se pueda concentrar en unas pocas hectáreas y que no sea de colores chillones o cartón piedra. El patrimonio rural no tiene el mismo valor que el urbano, ni siquiera se lo da quien en él vive...



Ermita de San Cristobal

Los vecinos suben, en romería, hasta esta ermita el siguiente sábado a la celebración del Corpus Christi. Durante el verano es punto de vigilancia de incendios por lo que nos encontraremos en ella con el guarda de turno.

Tras un pequeño almuerzo volvemos a Calcena, caserío blanco que en otros tiempos cubrió el yeso rojo. Cada vez más difícil recuperar su pasado habitado.




Optamos por comer en el albergue de Purujosa aunque el de Calcena tiene un aspecto inmejorable. No hay otros alojamientos en el valle hasta llegar a Tierga, ni tiendas, ni gasolinera hasta Illueca. Zaragoza se encuentra a menos de 90 km pero cuesta un mundo llegar a un virginal territorio de riqueza incomprendida, la carretera es penosa pero realmente vale la pena porque la recompensa será grande. Señores entran en Parque Natural del Moncayo pero aquí no hay tótem que lo indique, el nudo gordiano no se deshace tan fácil, Jesús. El Norte y el Sur, siempre lo mismo...

Alojamiento recomendado:

martes, 11 de febrero de 2014

Cigüeña, ave mudéjar de Tarazona

En los tejados del Palacio Episcopal

En una ciudad con tantas torres como Tarazona no pueden faltar las cigüeñas.  Ave mudéjar, la llama Manuel Mercadal, muy acertadamente, en sus "Paseos guiados por la Comarca de Tarazona y el Moncayo", como alguna de las torres en las que anida.

"Y es que si hay un ave mudéjar, esa es la cigüeña blanca, pasando su vida en dos continentes, Europa y África, en dos sociedades, cristiana y musulmana, en dos mundos, el natural y el urbano."
Manuel Mercadal           

Estos días se les ve muy acarameladas ya que se acerca San Valentín y el amor triunfa en los tejados de la ciudad.  Pájaros de buen agüero y muy fieles a sus parejas con las que recuperan los nidos del año anterior donde nacerán los pequeños cigoñinos en unos meses.

Nido con cigoñino en Iglesia de la Merced (mayo 2013)


Son muchos los nidos que podemos ver en las muchas iglesias de Tarazona, así que busca un buen punto y dale al zoom.

Iglesia del Hogar Doz

A la vez que recorres Tarazona y conoces sus templos y conventos puedes disfrutar de su avifauna, que no es poca. A los niños les encantará disfrutar tanto de las cigüeñas como de los patos del Queiles o los cisnes del Ojo de San Juan. Y con un poco de suerte quizás puedas ver hasta algún cernícalo, rapaz que también combina ciudad y campo. En el parque de Pradiel encontraremos pequeños pajarillos como el verdecillo o el carbonero común. Y no nos olvidemos que ahora para la primavera "volverán las oscuras golondrinas sus nidos a colgar". Cámara de fotos y a disfrutar.

Convento de San Francisco