martes, 18 de marzo de 2014

El Refugio de Valdemanzano.



¡Bueno, bueno, qué tenemos aquí! Shhh, no se lo digas a nadie, te voy a descubrir un maravilloso lugar escondido a los turistas, uno de esos encantadores rincones y recursos del Parque Natural del Moncayo que están pero no están. Se trata del refugio de Valdemanzano, situado en otro lugar desconocido para muchos, "el hayedo de Añón". A unos cuantos pasos del Moncayo "enmacetado" tenemos un bosque mágico repleto de encantos que te iré descubriendo muy poco a poco, para que sin apenas darte cuenta lo vayas conociendo y un día despiertes en él.

No es el bosque de Caperucita Roja pero hay cazadores, así que cuidado con visitarlo en época de caza mayor. Sí, la hay...



En lo que fue cocina del antiguo Aula de la Naturaleza de Valdemanzano se ha habilitado un refugio no guardado de uso público (de libre acceso) que dispone de chimenea, mesa de picnic y leña; junto a dos arroyos donde se puede conseguir agua que habría que potabilizar.


Refugio de Valdemanzano

Interior del refugio.

Interior del refugio.

El número de plazas de lo que es el refugio son diez pero junto a él existe además un edificio techado que puede utilizarse para protegerse de la lluvia, comer y vivaquear.

Espacio techado anexo.

Si lo visitas te ruego encarecidamente que los dejes a ser posible mejor que lo encontraste. Únicamente se puede acceder andando, por varias pistas y senderos. Para no perderse: se encuentra a unos 6,5 kilómetros de la Fuente de los Frailes; pasado  el Cabezo de la Mata, desviarse por la siguiente pista a la izquierda y seguirla sin dejarla (está señalizado).

Pero... ¿qué es esto?



Continuará...



domingo, 9 de marzo de 2014

Los centros de visitantes del Parque Natural del Moncayo

Centro de visitantes de Calcena

Son tres los centros de visitantes que existen en el Parque Natural del Moncayo y un punto de información en Talamantes. Comenzaré con el que más me gusta y el más difícil de visitar, el de Calcena. Ya te he comentado más de una vez que el aislamiento del sur del Moncayo impide su desarrollo aunque son muchos los recursos naturales y culturales que allí pueden encontrarse, la mayoría sin una oferta turística estable o cerrados. Lo mismo ocurre con este centro del parque; para visitas particulares sólo abre un puñado de días al año y realiza muy pocas actividades que ayuden a dinamizar y aumentar el número de visitantes, ya imagino que por falta de recursos económicos (es como la pescadilla que se muerde la cola).  Ocupa los bajos de las antiguas escuelas del pueblo, lo que le suma encanto, son instalaciones amplias y luminosas y ofrece una audiovisual tan bello y emocionante que los lagrimones me caían sin poder evitarlo.

Puedes ver los días de apertura en la página web que estamos realizando y a la que estamos dando un buen empujón estos días, ya habrás notado que hemos cambiado el aspecto del blog aunque no me has dicho nada... espero que te guste. Seguimos reformándonos por fuera y por dentro, ya te contaré. Al lío, toma nota de los escasos días en los que encontrarás abierto el centro de visitantes de Calcena en:


Centro de Interpretación de Agramonte


Nos vamos para la zona más turística del Parque que se encuentra en su cara norte, en el paraje conocido como Agramonte que, aunque se encuentra más próximo al municipio de San Martín de Moncayo, pertenece al de Tarazona. Su centro de visitantes ha permanecido dormido los meses de invierno y despierta ahora en marzo, la exposición se renovó hace dos años, y aunque había cogido cariño a la anterior, esta otra no está tan mal y es muy apropiada para visitarla con niños. Hace unos días pasé por allí y me apenó verlo cerrado, había bastante turista en los alrededores que paseaban por la carretera desconociendo que hay una red de senderos muy recomendables en todo el parque y en las proximidades. Como turista eterna que soy del Moncayo empatizo con ellos y lamento la desinformación que puedan encontrarse. Son muchos los que me escriben al correo pidiéndome información, quieren conocerlo, saben que hay mucho por ver pero no saben por donde empezar ni como es exactamente este parque natural, yo que llevo ya un tiempo conociéndolo tengo que retrotraerme a mis principios y recordar como lo veía por aquellos entonces para ponerme en su lugar y poder explicarles.

Bueno, todo se andará. No hay que dejarlo todo en manos de San Google porque Internet ofrece un exceso de información que dificulta encontrar la que realmente vale y las web oficiales no pueden dormirse. Y ya sé que puede resultar una paradoja pero soy turista analógica y me pirra el papel. ¡Vaya blogguera que estoy hecha! Si yo pudiera... ¡podré!

¡Venga, que este centro es mucho más accesible! Días de apertura y horarios pinchando aquí.


Centro de visitantes de Añón de Moncayo


Continuamos con el centro de visitantes más cercano a Villa Encanto, el de Añón de Moncayo.  Se intentó que no fuera así pero también se ha limitado el periodo de visitas, esperemos que esto cambie ya que ha aumentado notablemente el número de alojamientos en el pueblo y convendría que hubiera un punto de información abierto el mayor número de días. La exposición de los usos tradicionales del valle que en él encontrarás es altamente recomendable, sobre todo si te la explica la responsable del centro. En unas semanas lo encontrarás abierto, mira los horarios pulsando aquí.

Punto de información de Talamantes.

Por último, en Talamantes existe un punto de información en el antiguo lavadero del pueblo, únicamente tiene paneles interpretativos pero que están muy bien, no hay informadores ni personal del parque que lo dinamicen, es tener suerte de no encontrarte la puerta cerrada con llave, algo ilógico con las "grandes medidas de seguridad que hay dentro". Lo siento muchísimo, no puedo evitar la ironía, me entenderás cuando lo visites. Se ha rebozado su exterior rústico, algo incomprensible para mi y para mucha gente.

Te había dicho antes que había un cambio interior en el encanto, tengo que ser menos criticona, pero de verdad que opino con mucho respeto y sin ánimo de que nadie se sienta atacado y si es así lo lamento muchísimo, bastante crispación hay en el ambiente para que yo la aumente, siempre hay diferentes visiones que pueden ser muy respetables y que me encantaría conocer, aparte de que sobre gustos no hay nada escrito.

Si eres un futuro turista moncaíno, estos centros son un buen punto de partida, en torno a ellos encontrarás senderos señalizados que te ayudarán a complementar la visita y que te cuento en este y en los enlaces anteriores:

Los pueblos de las comarcas que rodean el Parque Natural del Moncayo esconden grandes encantos que si me sigues podrás ir descubriendo. Por cierto, estoy muy contenta porque el número de visitas al blog está aumentando muchísimo y es que nuestro centro de visitantes virtual está abierto 24 horas. Si yo os contara...



miércoles, 5 de marzo de 2014

Hasta donde una cúpula te puede llevar.


Yo sólo quería contarte una anécdota pero me dejé llevar...

Ya sabes cuanto me gusta viajar en el tiempo cuando la imaginación, el lugar y el momento me lo permiten. Olvidamos tan fácil, que llegamos a pensar que antes de lo nuestro no hubo nada y situamos dimensiones paralelas en el tiempo en otros espacios, sin saber que un día ocuparon el nuestro.

Es por ello curioso, y a veces penoso, tener que descubrir en otras épocas el esplendor de lugares que en la actualidad etiquetamos como rurales. No quiero tampoco que nadie se moleste, las comparaciones siempre son odiosas y esas dimensiones están tan ocultas que es complicado llegar a imaginar lo que fueron e imposible explicar porque dejaron de serlo.

Existen en nuestro territorio lugares que como faros atraen mi curiosidad, puede ser una leyenda, una anécdota o una fuerte impresión al conocerlos lo que me dice que allí puedo encontrar la puerta que me haga desplazarme a un pasado muy diferente de lo que se es consciente.



Una tarde heladora busqué la torre que llena de heridas veía destacar sobre las casas de Ambel, no era la de la iglesia Parroquial, sino la de una ermita en el centro de un pueblo que aquella vez no pude visitar pero que me hizo sentir desasosiego, una torre mudéjar en muy malas condiciones, una puerta sellada y un aire que parecía querer echarme. Y me fui...


Pero volví tiempo después. Un amigo me quiso enseñar algunos lugares de su pueblo, Ambel. Visitamos, el Palacio Conventual de Ambel de propiedad privada, su iglesia parroquial que en esos días andaban reformando, descubrimos lo que en otros tiempos fueron palacios y casas nobles y terminamos en aquella ermita, pero ese día hacía sol y teníamos la llave para entrar.



Su interior me sorprendió, era muy bello y allí estaba aquella elegante cúpula que se derrumbó en 1777, al poco de construirse, así se lo descubrí al ambelero que me la enseñó, monstrándole los ladrillos rotos del suelo ocultos por una alfombra, que quedaron como testimonio de aquello, su cara de asombro fue para no olvidarla. Aquel día no hice apenas fotografías porque en ocasiones así me impregno de sensaciones y no tengo paciencia para máquinas, luego me pena pero habrá más oportunidades.




No te voy a contar tecnicismos y mil datos que puedes encontrar en enciclopedias, yo no. Pero te voy a contar que la puerta cegada y la torre maltrecha de la ermita de Nuestra Señora del Rosario de Ambel me hicieron viajar mucho más lejos de aquel 1778 que aparecía escrito en la cúpula bajo la inscripción "Xavyer abad me fecyt" (él que la reconstruyó, al parecer). Aquella torre mudéjar revelaba quienes fueron los primeros habitantes de Ambel , árabes que tenían allí su mezquita, lo que explica la orientación de su primera puerta. Tras la reconquista, la nueva población cristiana la transformó en uno de sus templos, ocupó su castillo y desplazó a los moriscos a otro barrio donde edificaron una segunda mezquita que utilizaron hasta que fueron obligados a convertirse.

La mezquita se hizo templo, la morería pasó a ser barrio de San Juan y nadie recuerda el tiempo de los moros, parece ser cosa de leyendas. Pero no, allí vivieron, yo los intuyo y algún día recuperaremos su memoria y trovaremos sus historias como realidades que fueron, quitando la losa de cemento que cubre el pasado y no nos permite avanzar.


domingo, 2 de marzo de 2014

De Vozmediano a Aldehuela de Ágreda por el Camino Antonino

El río Queiles a su paso por una antigua central hidroeléctrica aún
en funcionamiento (Vozmediano).

Vozmediano es uno de los pueblos del Moncayo soriano que más solemos visitar porque si pasamos cerca nos resulta muy difícil no parar allí en nuestras moncayadas. Hace ya un tiempo que agregamos a nuestros paseos una pequeña ruta que lo une con el escondido pueblo de Aldehuela de Ágreda, por el antiguo camino Antonino o Camino Natural del Agua como lo llaman ahora. Nos gusta descubrir nuevos paisajes no sólo en el espacio sino también en el tiempo y este pequeño sendero está lleno de color, las estaciones eligen sus tonos preferidos y nuestros pasos los van descubriendo.

Moncayo tras las nubes y Castillo de Vozmediano

Recientemente, me invitaron los propietarios de un hotel rural de Vozmediano que tiene el mismo nombre que este blog para que conociéramos sus instalaciones, me explicaron que la coincidencia de nombres fue casualidad y que les preguntaban bastante por mí, pensando que yo era la propietaria de su establecimiento. El hotel es precioso, sí que es verdad, y en su restaurante disponen de un menú del día por 15 € (creo).  Ya que estábamos allí, nos acercamos al nacedero del Queiles que manaba con una fuerza impresionante tras elevarse un poco las temperaturas y fundir la nieve que está cayendo este invierno, no con abundancia pero sin parar por lo que estamos teniendo un Moncayo más blanco que el pasado año.

Nacedero del Queiles.

El camino a Aldehuela continua junto al nacimiento de este río que siendo uno de los afluentes más pequeños del Ebro, pasa por tres reinos: Castilla , Aragón y Navarra.

Camino a Aldehuela de Ágreda


Son apenas 2,6 km los que separan Vozmediano y Aldehuela de Ágreda, perfecta y respetuosamente señalizados, al otro lado de la raya no desaparece misteriosamente la señalización como en otros lares. La subida parece que no pero cansa, demasiado ordenador...




Toda cuesta tiene un final y en este nos espera un panel interpretativo con sus letras y sus fotografías, ¡tan majo él! La toponimia de aquí a las grandes cordilleras del norte vienen reflejadas en el mirador de La Paletaza.

Mirador de la Paletaza


Enseguida alcanzamos Aldehuela, nos reciben dos de los lavaderos de este pueblo, ¿recuerdas? Eran tres los lavaderos que allí había y cuya historia ya te conté.


Llegando a Aldehuela

Los rincones que encontrarás aquí te van a encantar, hasta el verano es prácticamente un pueblo fantasma en el que apenas vivirán 5 personas pero conserva el encanto rural de un pueblo de montaña.

Aldehuela de Ágreda


No te vayas sin callejear por Aldehuela de Ágreda, descubrir su iglesia, sus tres lavaderos y los curiosos detalles de sus casas. Yo no te los descubro porque tienes que ser tú el que lo haga, si vas por allí no olvides contarme que te parecieron.


Iglesia de Aldehuela de Ágreda

Por cierto, junto al tercer lavadero comienza una circular muy especial que ya te conté y que recorre el hayedo soriano, aunque nosotros accedimos por el GR 260: Ruta hayedo de Aldehuela. En cuanto podamos volvemos y la comenzamos en este pequeño pueblo que te invito a conocer. Toca regresar a Vozmediano, agradecer a Ana Carmen Rodrigo y a su marido la invitación y volvernos para Villa Encanto donde planearemos nuevas moncayadas que contarte. Me queda mucho por recorrer así que no me pierdas de vista, ¡hasta pronto!

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