miércoles, 17 de septiembre de 2014

I Jornada de Siega y Trilla en Fuentestrún




Fuentestrún, 21 de agosto de 2014

A finales de agosto, en Fuentestrún, tuvo lugar la "I Jornada de Siega y Trilla" con el buen el fin de recuperar estas faenas agrarias, poner en valor el esfuerzo que sus antepasados tuvieron que hacer para sobrevivir y  para darlas a conocer a las personas más jóvenes que no las practicaron.

En esto los mayores del pueblo fueron los protagonistas principales ya que se encargaron de enseñar a vecinos y visitantes las distintas tareas de la siega como son el dallado y hacer gavillas, extender la parva, trillado y ensacado.

El Ayuntamiento reservó para ello una pequeña finca donde por un día se recreó el pasado de Fuentestrún, con la intención de "impulsar actividades como ésta que acerquen la Historia de nuestra tierra, un pasado de agricultores que trabajaron duro, sin descanso y tenacidad, a este presente de desarrollo urbano y material, con la mecanización de nuestros campos. No en vano, en muchos lugares, en estas áridas y duras tierras se decía que el año tenía “nueve meses de invierno y tres de infierno” (referido a los tres meses que duraba la recolección)".

El número de inscritos para la jornada fue alto y más teniendo en cuenta que se celebró un jueves. Los participantes recuperaron de sus casas antiguas herramientas utilizadas para la siega como la dalla, rastrillo, zoqueta, trillo... Y al final de la jornada hubo incluso premios para los más aplicados, valorándose el interés, esfuerzo y resultado final. El jurado estuvo compuesto por personas que vivieron estas faenas.

Desde su ayuntamiento nos cuentan que: "Olvidar la Historia es perder las raíces, unas raíces que nos hacen fuertes, que entroncan en la sobriedad del soriano, austero, pero de palabra honrada y valores. Por eso darla a conocer es tan importante. Los hombres y mujeres del mañana, hoy niños y niñas, deben ser conscientes de este pasado para que lo mantengan vivo y sepan que, una vez, sus antepasados, miraban al cielo, no para ver las estrellas, si no para aguardar sus designios de heladas y pedrisco, de calor y lluvia; que trabajaron la tierra arando, sembrando y segando, de sol a sol, diez meses de invierno y dos de infierno, que sobrevivieron y salieron adelante conociendo que no debían gastar sin antes tener para gastar, que trabajar duro no garantiza que las mieses acaben en el granero, pero sí que de no hacerlo así, está garantizada la mala cosecha; que quien siembra, recoge y que obras son amores y no buenas razones".

Estuvimos este fin de semana visitando esa zona y varios pueblos quedando completamente encantados con lo que vimos, porque hay mucho que ver, y sobre todo por como nos recibieron tanto en Fuentestrún como en Trébago. De momento, nos mandan fotografías de la jornada de siega para compartirlas contigo pero tengo tanto que contarte, que como diría un jovenzuelo: "Vas a alucinar"

Continuará...

Blog recomendado: elportigaodefuentestrun.blogspot.com














Fotografías de José Julio Gil

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Numancia, la ciudad que resistió a los romanos

Por mentira que parezca, hasta hace unos días no tuve la oportunidad de visitar y conocer el yacimiento arqueológico de Numancia (Soria). Y eso que apenas dista 75 kilómetros de Tarazona, menos de una hora de trayecto en coche. Parece que soy de los pocos que, de niño, no fue de excursión con el colegio hasta este cerro de La Muela situado en el término de Garray, a 8 kilómetros al norte de la capital soriana. Era una visita pendiente, sobre todo a raíz de ver en el Museo del Ejército de Toledo una recreación en vídeo del asedio al que fue sometido el pueblo numantino por los romanos. ¡Duró casi un año!

El yacimiento de Numancia, con el Moncayo al fondo en su vertiente soriana.

Sí, once meses estuvo el poblado de Numancia rodeado por una muralla conectada a su vez por hasta siete campamentos levantados por los romanos. Desde el yacimiento pueden verse en el horizonte unos pilares blancos que permiten hacerse una idea de dónde estaban situados. Algunos fueron incluso más grandes que la propia Numancia, de siete hectáreas de superficie donde llegaron a vivir mil almas.

Reproducción de una casa de época romana.
Barrio rico de la Numancia romana.
La visita al yacimiento cuesta 1 euro, aunque los fines de semana y fechas señaladas es completamente gratuita (los lunes permanece cerrado). Por 4 euros puedes realizar la visita con un guía (cosa que recomiendo) o incluso con una audioguía. Antes de nada, en una pequeña sala del centro de visitantes, verás un vídeo que contextualiza la historia que se vivió en este lugar.



VEINTE AÑOS DE GUERRAS

Dos décadas duraron las guerras celtibéricas, entre los años 153 y 133 a.C. Comenzaron cuando Segeda inició la construcción de una nueva muralla, contraviniendo así el pacto alcanzado con los romanos de no levantar ciudades de nueva planta o murallas. Por ello, Roma envió un ejército a esta ciudad situada en las estribaciones del Sistema Ibérico (cerca de Calatayud), cuyos habitantes abandonaron al no estar acabada la muralla de la discordia y encontrarse desprotegidos.

Los segedenses se dirigieron a la zona del alto Duero, llegando a Numancia, donde fueron acogidos como aliados y amigos. De esta forma, Numacia entró en guerra, encabezando la resistencia celtibérica frente a Roma. Las hazañas bélicas de los celtíberos pasarían a la historia. Por ejemplo, un 23 de agosto de 153 a.C. cuando acabaron con la vida de seis mil soldados romanos. En su intento por conquistar la ciudad llegaron incluso a traer elefantes de África. ¿Impresionaron estos a los numantinos? Posiblemente. Pero estos salieron victoriosos de la batalla.

LA LLEGADA DE ‘ESCIPIÓN’, PRINCIPIO DEL FIN

Aljibe con escalera.
Despensa de la casa celtibérica reproducida en Numancia.
Tras veinte años de guerras, Roma mandó al general de los generales: Publio Cornelio Escipión el Africano (sí, a éste se le ocurrió la idea de los pobres elefantes). Muy inteligente él, puso en marcha el asedio a la ciudad de Numancia, que dejó morir de inanición durante casi un año. Sin agua (la ciudad se abastecía gracias a unos aljibes que puedes ver en la visita), sin grano, sin ganado… Sin nada que llevarse al a boca, los numantinos se quedaron sin recursos con los que subsistir. Cuentan que, presos de su desesperación, llegaron a comerse a los muertos. Así cayó la ciudad en el verano del 133 a.C. Hubo quien se quitó la vida antes de ser preso de Roma. Y los supervivientes fueron vendidos como esclavos por los romanos.

Los vestigios de aquellos tiempos apenas perduran en la actualidad, pues sobre la celtibérica fue erigida una nueva ciudad romana, a la que pertenecen los restos que pueden visitarse en el yacimiento. Es curioso que todas las viviendas estaban estratégicamente orientadas para evitar las inclemencias del Cierzo, ese viento que ya hacía de las suyas hace dos milenios. En el poblado hay dos recreaciones que te permiten adentrarte en una casa celtibérica y en otra romana.

Todos los objetos y restos de cerámica hallados en las sucesivas excavaciones se conservan en el Museo Numantino, en Soria capital. Una visita (otra más) que tengo pendiente.

CÓMO LLEGAR

La antigua Numancia está ubicada en Garray. Si viajas desde Tarazona no tardarás más de 50 minutos en llegar de forma fácil y cómoda a través de la N-122. Ojo porque en la circunvalación de Soria no hay ninguna señal que informe ni de la localidad ni del propio yacimiento por increíble que parezca. Así pues tienes que coger la salida en dirección Burgos. Enseguida verás cómo llegar hasta la antigua Numancia que, más de dos mil años después, sigue contemplando el Moncayo, el ‘Mons Chaunus’ que llamaban los celtíberos allá por el 179 a.D.



P.D. Me quedé con las ganas de preguntar a la guía si la historia de Numancia había llegado al cine. Lo desconozco. Pero creo que hay ingredientes suficientes para una superproducción de Hollywood (otra cosa es la historia que quiera proyectar su director).



martes, 9 de septiembre de 2014

Nuevo centro de visitantes sobre el Moncayo y los murciélagos de Cueva de Ágreda.

Detalle del interior de la cueva "paralela"

Por fin, este fin de semana, pudimos conocer el Centro de Recepción de Visitantes del Moncayo inaugurado recientemente en Cueva de Ágreda. Que quieres que te diga, a mi me ha encantado, ya sabes que soy poco objetiva porque la pasión me puede pero a mi pequeño acompañante también le gustó y no es fácil contentarle.




En este nuevo centro se da cabida tanto a la difusión de esta comarca del Moncayo como al conocimiento de los murciélagos de la cueva que da nombre al pueblo, sirviendo también como punto de información turística, incluso cerrado ya que fuera del edificio un panel con códigos QR nos permite descargar todos los folletos turísticos de la zona, si tienes cobertura claro (que no era mi caso...). En el interior, una serie de paneles nos darán más información e incluso en una sala de exposiciones habilitada en la planta baja podremos descubrir los senderos de la zona y las leyendas con las que se relacionan; además de una maqueta de la sierra en la que echamos de menos alguno de los nombres topográficos de la cara del Moncayo que visitábamos.

En la segunda planta aprendimos mucho sobre la historia de la cueva y sobre los murciélagos que la habitan, tanto con un bonito audiovisual como con una recreación de la cueva muy especial en la que pudimos ver a través de cámaras a estos ¿encantadores? animales.






Tras conocer la "Sala Murciélago" pasamos a la "Sala Moncayo" con unos contenidos sobre el Moncayo que a mi me parecieron buenos y originalmente mostrados, mediante unos paneles que bajaban por las ventanas creando la penumbra necesaria para disfrutar de otro audiovisual que nos describiría los muchos puntos turísticos de los alrededores. Un territorio rico en cultura, patrimonio y naturaleza aún desconocido para muchos y que nosotros apenas comenzamos a recorrer.






Ya en la tercera planta nos cuentan los misteriosos accidentes de avión que hubo en el Moncayo y desde su terraza podremos ver la Cueva de los Murcielagos, el pueblo y los picos más altos de esta sierra vistos desde el lado soriano, muy diferente al aragonés.



La cueva de los Murciélagos.

Vistas desde la terraza del centro.


Imaginamos que querrás visitar pronto este centro que los "mandamases" sorianos califican de vanguardista. Nosotros te lo recomendamos, no sólo este sino también el pueblo, sus senderos y todo lo que le rodea. Fue maravilloso el día que pasamos por allí, así que no creo que tardemos en volver porque ya nos enamoró hace un tiempo pero siempre nos quedamos con ganas de volver y seguir recorriendo sus senderos.

Las visitas son de 40 minutos de duración ya que al seguir un recorrido se realizan por grupos con acceso controlado cada media hora. Hay un problema... el centro lo gestiona el ayuntamiento que tiene mucha ilusión por mantenerlo abierto pero es necesario que les llegue el dinero para ello, por eso te recomendamos que si vas de propio te asegures antes de que puedes visitarlo. Nosotros pensamos que al menos podrán mantenerlo los fines de semana pero no pudieron asegurarlo, así que les hemos pedido que nos lo digan cuando lo sepan para poder avisarte, vayas y nos cuentes que te pareció, ¿lo harás?





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viernes, 5 de septiembre de 2014

El Dragón Guardián

Un Dragón guarda agazapado, la entrada a estas tierras misteriosas y preciosas del Moncayo.

Bajo su mirada serena y constante, todos los que pasan el umbral de esta comarca son observados por esa mirada. Incluso parece que una sonrisa de beneplácito le ilumine su cara. Quizás sea feliz porque todos pasan bajo su consentimiento  control, muchos lo ignoran pero muchos los saludamos al llegar.

Es curioso que al irnos no le veamos su cara  ¿será que no nos quiere enseñar su tristeza por marcharnos?

Él ha conocido a Bécquer, a las brujas, las corzas y seres mitológicos del Moncayo. A todos los seres que ahora lo habitan y nos saluda a los que vamos a disfrutar de este lugar.

¿Y tú? ¿lo saludas cuando pasas por delante de él?                                                             



lunes, 1 de septiembre de 2014

La Vuelta de nuevo en Territorio Moncayo



Por tercer año consecutivo pasa La Vuelta por tierras del Moncayo y de nuevo será una contrarreloj individual, de 36,7 kilómetros, aunque esta vez la salida estará ubicada en el Monasterio de Veruela y la meta en Borja.

El año pasado lo pasamos en grande viéndola en directo desde el Alto del Moncayo, este año no puede ser pero la disfrutaremos igualmente por televisión porque  las panorámicas de esta zona del Parque Natural del Moncayo menos conocida van a ser extraordinarias.

Partiendo del monasterio de Veruela llegarán a Alcalá de Moncayo, donde sus pobladores ya les han preparado un mural de bienvenida en el monte de la Calera que podremos ver estupendamente en las imágenes aéreas que los helicópteros retransmitan por televisión.




Continuarán hacia Talamantes por una de nuestras carreteras favoritas y allí van a sufrir pero que mucho subiendo el collado de Añón, puerto de 3ª categoría, pero con unas vistas impresionantes de las Peñas de Herrera.




Una vez en Talamantes tomarán rumbo a Ambel, Bulbuente y ya por la general llegarán a la meta en Borja.

Han cambiado el recorrido anunciado cuando presentaron las etapas, al final quedará así:

Desde desde las 11:00 h. hasta que finalice el evento , alrededor de las 18:00 h, estarán cortadas al tráfico las siguientes carreteras: Z-373, CV-690, Z-371, Z-370, N-122 y A-1302. Así que recuerda ir bien provisto de agua y comida porque no podrás moverte del punto desde donde veas la etapa hasta que ésta termine. Para las posibles emergencias se ha previsto una cobertura especial de equipos médicos, en caso de necesitar ayuda durante el evento ponte en contacto con emergencias de Aragón en el 112.

Los menos afortunados podremos ver la Vuelta ciclista a España 2014 en La 1 de TVE de 16:05 a 18:00 horas. ¡Ánimo y que gane el mejor!