domingo, 31 de mayo de 2015

Exposición de setas liofilizadas en Veruela.



El Monasterio de Veruela acoge, hasta el próximo 15 de junio, un nuevo espacio micológico en el que el bilbilitano Luis Garchitorena expone más de 90 especies diferentes de setas de la zona del Moncayo.

La exposición se encuentra en una sala a la entrada del Monasterio (frente a la portería)  y las diferentes especies están divididas en varias vitrinas y separadas por tóxicas, comestibles y sin interés culinario. El sistema de liofilización consiste en congelar la seta y posteriormente introducirla en una cámara de vacío para eliminar el agua contenida en ella, que pasa directamente del estado sólido al gaseoso, preservando su estructura molecular y aspecto.

La similitud con la especie en el medio natural está más conseguida en unas setas que en otras, pero no por ello la muestra deja de ser interesante. Se echa de menos paneles explicativos en la sala y publicidad en la zona, ya que la hemos visto por casualidad al acompañar a unas personas que visitaban la zona.

Te recuerdo que en el Centro Micológico de San Martín de Moncayo se exponen durante todo el año setas de temporada ultracongeladas y también algún ejemplar liofilizado.





martes, 26 de mayo de 2015

¿Se ve el Cantábrico desde el Moncayo?

Cumbre del Moncayo.

En mis expediciones moncaínas por Internet me encuentro algún que otro tesoro que hoy quiero compartir contigo. Hubo genios antes que nosotros que investigaron los encantos del Moncayo. En esta ocasión te presento al Padre Longinos Navas, jesuita que paró por Veruela descubriendo huellas de dinosaurios moncaínos y cuevas misteriosas, además de nuevas especies de insectos y plantas que moran esta sierra.

¡Ah! Si quieres conocer la respuesta a la pregunta del título de este nuevo post, lee y sabrás si el Cantábrico se ve o no desde el Moncayo:



MONCAYO

Por Longinos Navas.


EL NOMBRE

"No es de mi incumbencia investigar las etimologías que se han dado de este nombre, que representa uno de los montes más típicos de nuestra Península. Bástame dar la más obvia y que se ha venido señalando de, Mons canus, monte cano. Así parece apuntarlo Marcial, en los versos de oro con que lo señala:

Videbis altam, Liciniane, Bilbilim
Aquis et armis nobilem,
Senemque Caunum nivibus...

que yo me permito traducir así:

Liciniano, verás la excelsa Bílbilis
Ilustre en aguas y armas,
y el Moncayo canoso con sus nieves,
Viejo que al cielo se alza.

Efectivamente, mirado el Moncayo desde los llanos de Aragón y Navarra a muchas leguas a la redonda, aparece casi todo el año cubierta la cumbre de blanca nieve, cual anciano que muestra a sus hijos su cabeza coronada de venerables canas. Pero en un día de invierno y después de una fuerte nevada que ha tendido el blanco manto hasta los humildes valles, visto desde los valles de Veruela su figura de coloso que toca el cielo con su frente es por demás magnífica y encantadora.


Monasterio de Veruela y Moncayo nevado.



PERSONALIDAD DEL MONCAYO

Contemplado el Moncayo desde Aragón, donde el suelo es más bajo que en la meseta de Castilla, se ve como un monte majestuoso y casi aislado, con su ondulado lomo orientado casi de norte a sur; por la parte septentrional visiblemente desligado de otros montes de menos importancia; por la parte meridional separado de los picos de Herrera, por medio de los cuales se enlaza con la cordillera ibérica.


Peñas de Herrera

Con esto ofrece una fisonomía particular y única por esta parte, no confundible con ningún otro monte, bien así como el Montserrat de Cataluña, que tampoco tiene semejante. Pero el Moncayo es más majestuoso, más excelso de figura y de contorno mucho más sencillo.

Si nos fuera lícito hablar así y hacer la semblanza de ambos, diríamos que el Montserrat en su figura es más gracioso y aun caprichoso, el Moncayo más imponente, y sencillamente sublime. Este aspecto, sin embargo, no es tan marcado por la parte de Castilla , de suelo más elevado y montañoso.


Moncayo desde Ólvega (Soria).



ASPECTO PANORÁMICO DEL MONCAYO

Verifiquemos una ascensión a la cumbre del Moncayo, siempre por la parte de Aragón, para gozar los panoramas sin igual que desde su ladera y cumbre se contemplan. Innumerables veces he realizado estas ascensiones por diferentes lados y de diferentes distancias, ya desde Veruela ya desde el Santuario de Nuestra Señora de la Peña Negra, siempre con nuevos encantos.

1.º En ninguna parte como en el Moncayo he visto el espectáculo de grandeza tan magnífico que se nos ofrece ante los ojos.

Ya desde el santuario de Nuestra Señora del Moncayo (unos 1.600 m.) dirigiendo la vista a los valles aragoneses se nos presentan los serrijones y montes que yacen allá abajo, como sencillas arrugas del suelo, y todo el conjunto como una inmensa alfombra tendida ante nuestros ojos, entreverada de pueblos como de blancas flores, adornada con sus dibujos de bosques y sembrados, cruzada de sus pliegues casi imperceptibles de los cabezos y colinas, de los montecillos y collados.


Laderas y vistas desde el santuario de Ntra. Sra. del Moncayo.


Este espectáculo acentúa su grandiosidad desde la cumbre más alta del Moncayo o cerro de San Miguel (2.315 metros ). iAh!, entonces dirigiendo la vista en torno nuestro divisamos el más extenso círculo del horizonte que yo jamás he contemplado. Porque desde otros picos, por ejemplo de Sierra Nevada o de los Pirineos, como tienen cabe sí otras sierras de considerable altura, se cierra y  empequeñece el horizonte a nuestros ojos; pero el Moncayo no tiene cerca de sí rival alguno comparable a su celsitud y descuella él solo entre innumerables monteci1los. Así es que en torno nuestro vemos un círculo inmenso, solamente variado en lontananza por el relieve de los montes que lo cierran; por la parte de levante el Montsant (Tarragona), desde cuya cumbre se divisa el Moncayo y hasta el santuario, y probablemente también el Montserrat (Barcelona); por el sur los Montes Universales (Teruel ); y dando la vuelta el Guadarrama en Castilla la Nueva, el Pico de San Lorenzo en la Vieja; por el norte se extiende la vista hasta el Pirineo. ¿Se divisa también el Cantábrico? Así he oído decir, que llega a distinguirse en las mañanas diáfanas y lo persuadirá la altura considerable de la cumbre y el grado de curvatura de la tierra.

Quede, pues, asentado, que el panorama del Moncayo no tiene igual en extensión y en este concepto debe considerarse el primero de nuestra Península.

2.º Otro espectáculo por demás magnífico y sublime es ver la salida del sol desde la cumbre del Moncayo. No han faltado veraniegos del santuario de Nuestra Señora del Moncayo, que para gozar de este espectáculo al amanecer pasaron la noche en la cumbre.


Amanecer desde el Moncayo.



Uno de esos espectáculos que recordaré con placer toda la vida presencié en una ascensión a la cumbre del Moncayo. Salimos del santuario muy de madrugada, con intento de poder contemplar la salida del sol desde lo alto. Ya cerca de la cumbre estábamos cuando asomó el astro del día en el horizonte. Sentados bajo un peñasco lo contemplábamos cuando dirigía hacia nosotros sus primeros y vacilantes rayos. Toda la tierra estaba envuelta en una gasa fe matutina niebla, y el mismo astro rey con esfuerzo penetraba los cenicientos celajes que le rodeaban, tornándolos sonrosados . Para colmo de sublimidad una densa nube se puso a nuestros pies, ocultándonos la tierra que yacía deba jo y dejándonos aislados en lo alto. Así estábamos como en un elevado astro, divisando allá abajo al astro rey como besando el escabel de nuestro áureo trono. Semejantes, aunque incomparablemente mejor, nos veremos en la gloria, cuando con bienaventuradas plantas pisaremos las estrellas.

3.º Desde la cumbre pueden además contemplarse variadísimos espectáculos. Ora se pone la niebla a nuestras plantas, mientras nosotros nos vemos en pleno sol, y se la ve subir por las concavidades, para disiparse como por encanto al acercársenos. Ora mirando a lo lejos las nubes que se extienden por el cielo muéstranse blancas iluminadas por los rayos del sol y semejan las olas espumosas de un océano sin riberas.


Olas de nubes golpeando las laderas del Moncayo.


Dejo el fragor de las tempestades que en el Moncayo se fraguan, el espantable estampido de los truenos que bajo nuestros pies o sobre nuestras cabezas retumban, el deslumbrante fuego de los relámpagos que rasgan las negras nubes, las nieblas densas que yacen sobre la tierra y nos elevan al cielo y otros espectáculos emocionantes, a las veces no tan inocentes, como que tienen anejos algún recelo, o resbalamiento, o yerro, o extravío, o contusión, o cansancio. Afortunadamente estos desagradables lances no los he experimentado, o apenas, en nuestro monte.

A estos espectáculos sublimes habríamos de añadir otros innumerables que no, exceden los lindes de lo bello: el murmurar de las fuentes que a cada paso se encuentran, el serpentear de los juguetones arroyuelos. la charla de los torrentes, cuyas aguas se precipitan por las laderas, el trinar de los pájaros, el chirriar de los insectos, el brillo incomparable de las flores, la variedad bellísima de los prados, la sombra fresca de los hayedos, y ahora, después que ha adelantado la repoblación, la apacibilidad y aroma de los pinares, con lo cual el aire, tomando prestadas unas frases de nuestro gran poeta lírico Fray Luis de León,

ofrece mil olores al sentido,
los árboles menea
con un manso ruido
que del oro y del cetro pone olvido.

No acabaríamos si quisiéramos enumerar las bellezas que en el Moncayo se perciben y que encuentran y sienten y gozan, los que en los días ardientes del verano lo visitan."

Extracto de la Memoria premiada en los Jueqos Florales de Tarazona celebrados los días 27 al 31 de Agosto de 1928, siendo Mantenedor el Excmo. Sr. D. Miguel Allué Salvador, Alcalde de la Inmortal Ciudad de Zaragoza. 


¿Te ha gustado? Si es así, continuará...


miércoles, 20 de mayo de 2015

La llamaremos Virgen de la Cueva...




Vas a tener que perdonarme pero esta vez no voy a poder decirte como llegar a este mágico lugar pues debo protegerlo, sé que lo entenderás cuando te cuente.

Hace tiempo que me hablaron de una virgen escondida en una cueva, me preguntaban si sabía porque se encontraba allí, pero no supe decirles... al poco me llegó algo de información pero olvidé anotarla y mi mente no fue capaz de retenerla, ni recordar quien me contó. Creo que la relacionaron con los jesuitas que habitaron el vecino Monasterio de Veruela de 1877 a 1975.

El caso es que tenía muchas ganas de verla y, aunque tardé, un buen día fui a buscarla y me quedé muy sorprendida. La naturaleza la esconde y protege, de madre a madre, por lo que me costó encontrarla y hube de sufrir múltiples pinchazos  (ya tardaba en meterme en líos). Su aspecto es lo que más me descolocó, no me la esperaba así.






Creí identificar en ella a la Inmaculada Concepción sobre la bola del mundo, aunque su color moreno...

El texto del Dance más antiguo que se conserva en Vera de Moncayo está dedicado al dogma de la Inmaculada y los Jesuitas promovieron su culto:

"Los jesuitas se lanzaron enseguida a evangelizar a los pueblos cercanos, en los que aparte de los sermones eventuales, organizaron catecismos con los niños. Los retóricos salían a los pueblos, los filósofos quedaban en Veruela, a cuya iglesia acudían los niños de la cercana Vera. En el mes de noviembre, después de concluir el mes de ejercicios, ocho sacerdotes novicios fueron enviados por el P. Maestro a otros tantos pueblos del contorno a predicar una especie de misión que acabó con una confesión y comunión general y una fervorosa peregrinación a Veruela el día de la Inmaculada."



Pero su color negro, que también podría ser grisáceo por  estar expuesta a la intemperie, y ese aspecto oriental de kali gitana...





Desde entonces no he podido parar de pensar en ella y de "desatar" nudos. Seguro que no es tan antigua pero cuentan que en las rutas templarias había vírgenes negras, existiendo mayor número en el antiguo Reino de Aragón. Su presencia siempre estaba relacionada con la existencia de antiguas encomiendas templarias o lugares cistercienses y comenzaron a aparecer en los siglos XI-XII, en lugares con fuerte contenido de culto antiguo.

Su origen podría explicarse en la adopción de antiguas diosas de la fertilidad, romanas e incluso celtas. Los templarios conocían los misterios y las fuerzas telúricas de los santuarios celtas, situados frecuentemente sobre corrientes subterraneas, que formaban líneas de gran energía telúrica.

¿Y si este fuera uno de esos lugares? Es zona de manantiales y cerca se encuentran restos de poblados celtíberos. Las facciones de estas vírgenes templarias eran mas orientales que occidentales: negras pero de rasgos no propios de la raza. Rasgos finos y delicados, pequeñitas, y siempre de madera. ¿Y si este escondido oratorio siempre hubiera albergado una deidad o virgen? A saber.

La llamaremos Virgen de la Cueva, aunque tiene un nombre que sus vecinos conocen y que yo no puedo decirte porque ayudaría a emplazarla. Si algún alma caritativa se apiada de mi insaciable curiosidad y me quiere contar más, soy toda oídos y en los últimos tiempos mucho más discreta (a la fuerza, ahorcan).

Y ahora dime, ¿conoces más vírgenes negras en nuestro territorio?



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TEMPLARIOS, GRIALES, VIRGENES NEGRAS Y OTROS ENIGMAS DE LA HISTORIA 

JUAN ESLAVA GALÁN







lunes, 18 de mayo de 2015

El Caballo del Diablo.




Rocas de extrañas formas y sus leyendas ocultas en el olvido son mi perdición, porque hago lo que sea por llegar hasta ellas; hasta vencer mi estúpido vértigo. Este cabalgamiento petréo, que te traigo hoy, tiene un tenebroso nombre. Se le conoce como Caballo del Diablo y se encuentra en Jarque de Moncayo, pueblo de la Comarca de Aranda.

Seguramente, una leyenda explicaría su origen "no científico", pero no ha llegado hasta nuestros días por  lo que achacaremos la diabólica denominación a que está situado en el cerro del Diablo o  a las diabluras que la chiquillería allí hacía el día del Palmo, fecha en la que acostumbraban a subir para merendar. Eso al menos cuentan en el pueblo y recoge Alberto Serrano Dolader en su libro "Moncayo, el laberinto legendario"  que desde aquí te recomiendo y al que mando un cariñoso saludo.




Para llegar a este singular monumento natural, tienes que cruzar el puente del río Aranda y subir hasta el cementerio, se encuentra justo enfrente. Desde aquí podrás contemplar un bonito paisaje del pueblo coronado por las ruinas de su castillo y respaldado por la bella sierra de la Virgen, también defendida en redes sociales como monumento natural y que poco a poco iremos conociendo mejor; porque, querido encantado, este territorio vale mucho la pena de recorrer. Así que, sígueme y no te quedes atrás, tengo muchos lugares mágico y sorprendentes que estoy deseando enseñarte y sé que tú ver.


Panorámica de Jarque de Moncayo desde el Mirador del Diablo.


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jueves, 14 de mayo de 2015

Día europeo de la Red Natura 2000 en el #Moncayo, ¿te unes?



Tanto el parque natural del Moncayo aragonés como el Moncayo soriano se encuentran incluidos dentro de las figuras de protección de Red Natura 2000 denominadas LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) y ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), en este caso, nombradas ambas como LIC y ZEPA Sierra del Moncayo.

La importancia paisajística del Moncayo es indiscutible, es una sierra singular donde se combinan múltiples hábitats en diferentes pisos bioclimáticos, amparados por la Red Natura 2000. Casi una tercera parte del territorio español, en cerca de 2.000 espacios naturales, forma parte de la Red Natura2000, una gran red europea destinada a garantizar la supervivencia de las especies y hábitats, aplicando una Política Común en materia de Medio Ambiente. Esto supone que 8 de cada 10 españoles vivimos cerca de uno de estos espacios protegidos, pero muy pocos sabemos que son y cómo podemos ayudar a su conservación o disfrutar de sus beneficios.

La Red Natura 2000, no sólo protege espacios naturales, sino también hábitats seminaturales transformados por el hombre y sus actividades (agrícolas, ganaderas, etc.),  por lo que favorece el mantenimiento de éstas y la conservación de los paisajes tradicionales. No hemos de olvidar que el hombre también es un ser vivo que necesita de un hábitat en el que "sobrevivir", aunque en demasiadas ocasiones deba protegerse de sí mismo...

Pero... ¿Qué limitaciones puede suponer "sobrevivir" en LIC o ZEPA?

Se trata de mantener la biodiversidad con un desarrollo sostenible, compatibilizando las actividades humanas con la conservación de la especies. No es crear una zona prohibida para el hombre, ya que incluso en muchas ocasiones, la protección de la biodiversidad requiere el mantenimiento e incluso el fomento de las actividades humanas, como ocurre por ejemplo con especies vegetales de pastos y praderas, que son hábitats de interés pero cuya existencia depende de un uso ganadero tradicional. Las praderas de Horcajuelo, dentro del Parque Natural del Moncayo, serían un ejemplo de esto, porque existen en ellas especies endémicas que desaparecerán junto al al pastoreo.

No te voy a negar que esto supone un mayor control sobre las actividades humanas que pretendan llevarse a cabo, pero sólo buscando que sean compatibles con los valores ambientales a proteger. Sí, ya sé que esto no es fácil, buscar el punto medio nunca lo es, pero la conservación de la biodiversidad también puede reportar beneficios tanto en calidad de vida, disfrute de la naturaleza como en la generación de nuevos recursos económicos relacionados con el turismo o la elaboración de productos naturales de calidad, artesanos o ecológicos. La puesta en valor del territorio también atrae a personas que buscan, sino vivir en los pueblos, al menos tener una segunda residencia cerca de áreas naturales bien conservadas.

Por ello, sigo proponiéndote que muevas tus alas y hagas un pequeño gesto subiendo a las redes una fotografía de tus manos abiertas formando una mariposa en el tremendo paisaje moncaíno que ya muchos disfrutamos. Para que el mundo lo vea utiliza el hashtag #natura2000day y ya que te pones #Moncayo o #encantodelmoncayo para que yo pueda compartirlo en mis mundos virtuales encantados.

Ya sé, ya sé... ya era hora de que apareciera por aquí. Volveré.
 .








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