miércoles, 23 de diciembre de 2015

Cartas desde mi villa: "Cuento de Navidad"




Terminaba el día de Nochebuena y comenzaba a soplar un gélido viento que golpeaba las ventanas. La joven se acercó a ellas y pegó su respingona nariz en el frío cristal, descubriendo al otro lado uno de aquellos salvajes atardeceres que tanto amaba su madre. Llevaba puestas sus viejas zapatillas; aunque le quedaban enormes, le gustaba la divertida cara de enfado que ella ponía cuando se las veía en sus pequeños pies.

—¡Hey, son mías! —le decía, pero nunca se las quitaba.

Cada vez soplaba más fuerte el viento y comenzó a sentir miedo, el Moncayo a veces no controlaba su fuerza y causaba destrozos en los edificios que lo retaban. Sus padres aún no habían llegado, andaban recibiendo a los visitantes que acogían esos días en los alojamientos que regentaban. Villa Encanto era uno de éstos, pero aquella Navidad era sólo para ellos. Sonó un pitido en el cuadro de la luz y ésta se apagó. Fuera era ya un huracán que provocaba los típico apagones en los días menos convenientes, aquel era uno de ellos, los hornos y calefacciones dejarían de funcionar y serían sustituidos por el calor del fuego en los hogares de las viejas casas de los pueblos.

A oscuras buscó su teléfono móvil, tampoco habría linea, pero al menos le alumbraría. Escuchó a su hermano pequeño protestar en uno de los cuartos sin salir a ayudarla, se habría quedado aislado de su virtual mundo, mejor no soportar su genio. Tropezó y perdió una de las enormes y cálidas zapatillas. Cojeando y tanteando la oscuridad pulsó un botón y la pantalla del ordenador de su madre se iluminó gracias a la batería. El salvapantallas iluminaba la sala con fotografías de su familia, ¡qué cerca y que lejos parecían aquellos momentos! Adoraba a su abuela y a todos sus pequeños primos, rió recordando como aquella mañana bromeaba con su madre diciendo que ganaría con la yaya un concurso televisivo en el que cantaban familias, porque aunque sonasen como puertas chirriantes, su amor conquistaría a todo aquel que las oyera. La pantalla se apagó enseguida volviendo a la oscuridad.

Comenzaba a tener frío y no daba con el mudo móvil, tenía que encontrar alguna cerilla junto a la chimenea para encender las velas que adornaban la mesa. Fue entonces cuando le vino a la mente aquel cuento que tanto les emocionaba, aquel en el que una pobre niña intentaba calentarse con una caja de cerillas. Con la primera consiguió imaginar una gran chimenea y calentarse con su fuego hasta apagarse en breves segundos, tras estirar sus pies para calentarlos en ella.






Con la segunda se iluminó en su imaginación una mesa repleta de ricas viandas. Estiró su mano para alcanzarlas, pero... ¡oh, sorpresa! un pavo asado saltó de la mesa con el tenedor y el cuchillo clavados en su pechuga, al llegar a ella el  fósforo se apagó y todo desapareció. Con la tercera cerilla se iluminó un gran árbol de Navidad cuyas luces ascendían convirtiéndose en estrellas, una de ellas cruzó el cielo con una estela de fuego, un alma subía al cielo. Con la siguiente cerilla una cegadora luz iluminó la sonrisa de la abuela perdida años antes... La pequeña encendió una tras otra todas las cerillas para que esa bella imagen no desapareciera, hasta que la anciana la cogió en brazos y la llevó con ella...

Unas luces entran por la ventana, son los faros del coche, ya llegan. Ella se levanta a recibirlos y al abrirse la puerta justo vuelve la luz que enciende una sonrisa en las caras de todos.

— ¡Ya estamos aquí! Se fue la luz en toda la comarca, ¿y tú hermano? ¿has pasado miedo?
— No, no he pasado miedo, estuve pensando en vosotros mientras buscaba cerillas.

Juntos buscaron las cerillas y encendieron las velas que alumbrarían la cena familiar. El viento paró. Al asomarse juntos por la ventana caía la nieve en grandes copos, llegaba después de semanas esperándola, tras un otoño extrañamente cálido.

Las cosas no son siempre como queremos, ello no quiere decir que tengamos que dejar de encender nuestros fósforos hasta el final. Eso sí, no los desperdicies.

Desde Villa Encanto, ¡Feliz Navidad!





lunes, 21 de diciembre de 2015

Garnachas del Mundo 2016 en Moncayo.



La Denominación de Origen Campo de Borja organiza el 5 de febrero del 2016 la cuarta edición del certamen Garnachas del Mundo en un entorno único, el Monasterio de Veruela.

Pero... ¿Qué es la Garnacha?

La garnacha es una variedad de uva de origen español que se extendió muy rápidamente por los países del Mediterráneo, siendo en la actualidad la uva más presente en el mundo. Además de en España se encuentra también en Francia, Portugal, Italia, Grecia, México, África del Sur, Estados Unidos (California), Australia, etc.

Al principio sólo había garnacha negra pero con el tiempo se introdujeron también  variedades rojas y blancas. Su resistencia al viento y a la sequía la convierten en una variedad perfectamente adaptada al clima del Moncayo.


«Garnacha negra» por Josh McFadden - originally posted to Flickr as 
IMG_3372. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 2.0 vía Wikimedia Commons.



¿Cómo de importante es el certamen Garnachas del Mundo?

Garnachas del Mundo es un certamen de referencia mundial, en el que grandes jueces internacionales eligen las mejores Garnachas del Mundo, premiando sus vinos con medallas de oro, plata y bronce.

El concurso está abierto a todas las categorías de vinos (blancos, rosados y tintos, dulces o secos, espumosos, etc.), siempre que estén compuestos de un mínimo de 60 % de variedad garnacha.

La organización del concurso era realizada hasta ahora en Francia por el Consejo de Vinos del Rosellón que tras la tercera edición decidió variar e internacionalizar la sede del concurso, eligiendo entre otras opciones a la D.O. Campo de Borja como organizadora de la cuarta edición del certamen, tanto por su implicación como por la belleza del lugar donde se celebrará, el Monasterio de Santa María de Veruela en Vera de Moncayo (Zaragoza).


¿Será únicamente en el Monasterio de Veruela?

La cata y valoración de los vinos tendrá lugar el próximo 5 de febrero de 2016 en el Monasterio de Veruela, aunque el día anterior se recibirá a los miembros del jurado en el Palacio de Sástago de Zaragoza.

La Ruta de la Garnacha, ruta del vino de la denominación anfitriona, organizará durante ese fin de semana un completo programa de actividades de Enoturismo que se desarrollará en las Comarcas de Campo de Borja y Tarazona y el Moncayo, como pueden ser visitas a bodegas, catas de vinos y maridajes, visitas culturales, etc

La fiesta final también será en la capital aragonesa, la misma noche del certamen. Los asistentes a "La Noche de la Garnacha" podrán degustar vinos de garnacha de las principales bodegas del mundo. Durante la misma se entregarán las Medallas del Concurso a las garnachas premiadas, entre otras sorpresas.


¿Han sido premiados nuestros vinos moncaínos anteriormente?

Sí, en la anterior edición, celebrada en Perpiñan (Francia), los vinos de la Denominación Campo de Borja recibieron ocho medallas de oro y tres de plata. Las de oro fueron para las bodegas Alto Moncayo (Alto Moncayo 2011 y Veraton 2011), Bodegas Aragonesas (Aragonia Selección Especial 2010 y Viña Temprana 2013), Santo Cristo de Ainzón (Cayus Selección Garnacha 2011 y Peñazuela Selección 2011), Carlos Valero (Heredad Red) y Román (Román Cepas Viejas 210).

Las medallas de plata fueron para los vinos Borsao Crianza Selección 2010, Fagus de Coto de Hayas 2011 de Bodegas Aragonesas, y Terrazas del Moncayo 2009 de Bodegas Santo Cristo.


Para saber más: 

Que sepamos, aún no está cerrado el programa definitivo, así que según nos vayamos enterando iremos actualizándolo en nuestra agenda, así como informando de actividades previas que se vienen realizando con motivo de la celebración de este gran evento. La página web del certamen es la siguiente:

Orgullosos de nuestra garnacha estamos, tanto como de las Tierras del Moncayo que esperamos sorprendan y agraden a los visitantes que asistan al certamen Garnachas del Mundo 2016.  Aunque cualquier ocasión es buena para conocer los vinos del Imperio de la Garnacha que nacen aquí, en los dominios de la montaña encantada.


Alojamiento recomendado: 
  • Villa Encanto, en Añón de Moncayo, situado a tres kilómetros del Monasterio de Veruela. Web: www.villaencanto.es. Reservas en el teléfono: +34 645 538 172.










viernes, 18 de diciembre de 2015

10 cosas que no puedes dejar de hacer en la Comarca de Tarazona y el Moncayo.

Los espejos no mienten.


Son casi siete años fomentando el turismo en estas tierras, sobre todo en la Comarca de Tarazona y el Moncayo, con escasísimos feedbacks positivos por parte de "los monarcas" del territorio pero siempre con tu apoyo, paciencia y cariño. Tú, que sigues mis locuras, sabes que no tengo fin y que me encantaba meterme en líos pero ahora, todo ha cambiado, tengo muy claro por qué caminos no debo ir más y también por los que a partir de ahora te voy a llevar.

Así que, no te vayas muy lejos, que no voy a dejar que te pierdas ni uno sólo de los encantos del Moncayo. Aquí te van 10 sugerencias para conocer la que hasta ahora es una de las comarcas más turísticas, aunque las otras valen tanto o más, ya las irás conociendo.

Esto es lo que yo suelo recomendar a los "okupas" que se alojan en Villa Encanto, cuyas puertas hemos vuelto a abrir, además de gestionar Casa Cadena y La Casita de Talamantes.

Ahí te van, del 1 al 10, según me vienen a la cabeza, cosas que debes hacer cuando visites la Comarca de Tarazona y el Moncayo:



1. Imprescindible visitar el Monasterio de Veruela.




Se trata de un monumento perfectamente conservado, que te traslada al medievo y cuyas visitas guiadas son muy recomendables. En noviembre se me permitió realizar visitas con escolares y fue una experiencia muy divertida. Los niños conocieron a través de mis misteriosas historias quienes eran los monjes blancos que vivían allí y algo de la magia del Moncayo. Fue muy chulo.

Estoy muy agradecida a los gestores del monasterio porque siempre me han brindado su apoyo y abierto sus puertas, además de considerar Encanto del Moncayo como página de referencia para sus informaciones y cuidando de que éstas estén actualizadas. A esto se le llama profesionalidad, algo que brilla por su ausencia en otros lugares. 

No te explico más porque los guías de verdad lo hacen estupendamente, no te pierdas sus visitas guiadas y no salgas sin entrar al Museo del Vino de la D.O. Campo de Borja, incluido en la entrada. Horarios e información de interés en www.encantodelmoncayo.com/monasterio-de-veruela



2. Recorrer la Judería de Tarazona.




La primera vez que la visité, hace ya unos cuantos años, lloré de impotencia al ver su abandono, pero ahora es una maravilla recorrerla tras todas las rehabilitaciones dirigidas por la Fundación Tarazona Monumental, otro ejemplo de buen hacer. Ésta fundación es la encargada de realizar visitas guiadas por la ciudad y también a la Catedral de Santa María de la Hydra, otro monumento que tienes que conocer. Para ello consulta precios y horarios en el siguiente enlace: www.tarazonamonumental.es/visitasguiadas



3. Subir al Santuario de la Virgen del Moncayo.



Desde Agramonte una pista sube hasta allí arriba, desde donde quedarás maravillado con las vistas que se contemplan. La Virgen sólo está en verano pero su restaurante suele estar abierto todo el año y se come de miedo, eso sí, tienes que llevar dinero porque no admiten tarjetas. Carta y precios en www.santuariodelmoncayo.com



4. Asomarte al Pozo de los Aines.



La sima de los sueños la llaman también. Se encuentra a pocos metros del pueblo de Grisel y se visita en muy poquito tiempo. Naturaleza, leyenda y vértigo que encantará a los más pequeños. Te vas a quedar con la boca abierta cuando veas lo que hay allí. Ya te hablé de él en anteriores ocasiones: La Sima de los Aines.



5. Almorzar en el Bar Milagros de Los Fayos.


Mila es una soriana divertidísima que hace unos embutidos moncaínos de quitar el sentido y sus almuerzos son lo más. Todo lo que comas allí es casero y hecho con esmero. No te miento, creo que la imagen lo dice todo. Diles que vas de parte de Rocío, la de encanto, y que te pongan uno de sus almuerzos. Im-presionantes :)


6. Entrar en la Cueva-castillo de Caco.





Ya que estamos en Los Fayos, vamos a visitar sus cuevas, una de ellas fue un castillo medieval  que puedes visitar subiendo a unas plataformas recientemente construidas. Una gran obra sin ningún tipo de folleto o panel interpretativo. En fin, aquí tienes algo de información:


7. Buscar gnomos en el hayedo.



Gustavo Adolfo Bécquer dió fe de su existencia, yo no los he visto pero los he presentido. En el Parque Natural del Moncayo y en la ladera soriana hay varios hayedos a cual más bello. Él más accesible y quizás más espectacular es el hayedo de la Fuente de la Teja pero no te pierdas el resto de bosques, todos tienen su encanto. Una sugerencia para conocerlos es recorrer el Itinerario botánico: Agramonte-Fuente de la Teja.


8. Caminar por sus muchos senderos señalizados.






Algunas señales se han perdido y al parecer no hay presupuesto para reponerlas pero tampoco es necesaria tanta señal,  con un buen mapa se llega a cualquier parte. Te recomiendo el de PRAMES que puedes comprar aquí. Se editó una guía de senderos de la comarca con mapas muy buenos pero no se vende en tiendas, se regaló. Puedes descargarla online aunque sin los mapas.

En el blog y nuestro portal web tienes una selección de algunos de los que hemos recorrido (aún nos falta, dame tiempo).




9. Conocer Trasmoz y sus brujas.




Seguramente habrás oído hablar de Dorotea, la Tía Casca o las Galgas, famosas brujas que vivieron en un pueblo que presume de haber sido excomulgado y maldito pero muy divertido. Celebra La Feria de la Brujería el primer sábado de julio y puedes localizar donde viven sus actuales brujas recorriendo sus calles, es un honor ser nombrada como tal en las fiestas de agosto. En la torre de su castillo hay una pequeña exposición con los restos de lo que fue el museo de la brujería, suele estar abierto en puentes festivos.



10. Alojarte en Villa Encanto o en alguno de nuestros alojamientos.




Y si no son lo que buscas o están ocupados, escríbeme y te recomendaré algún otro que se ajuste a lo que necesites. Quiero que te vayas contento para que regreses a conocer 10 nuevos encantos de esta comarca o de las vecinas. Estos son nuestros alojamientos con encanto (y nunca mejor dicho):


Sí, vuelvo, y dispuesta a dar mucha guerra bombardeándote con miles de encantos moncaínos, sin omitir verdades porque eso es mentir. Chavales, que la envidia es muy mala y que a este mundo hay que aportar bien, que mal ya hay demasiado. Aprende y comparte lo que puedas y serás feliz tan sólo con hacerlo.

Necesitaba desempolvarme la amargura: "lo siento, no volverá a ocurrir". A partir de ahora él que no esté, no existirá.