lunes, 29 de febrero de 2016

La Estanca de Borja, naturaleza y mudéjar.



Me hacía ilusión escribir un post el 29 de febrero, algo que sólo puede ocurrir cada 4 años, así de paso vuelvo a aparecer por aquí.

Hoy te traigo un espacio natural muy poco conocido del territorio, se trata de la Estanca de Borja, un estanque artificial de unas 14 hectáreas de extensión que reúne muchos encantos y no sólo naturales. Se construyó en 1328, merced a un privilegio concedido por Alfonso IV de Aragón, para que los borjanos recogieran las aguas sobrantes del "río" Sorbán. Más tarde se incorporarían al uso de sus aguas para riego, los vecinos de Fréscano, Mallén y Cortes, no sin antes jurar respetar sus derechos ante un cristo crucificado que había en el interior de la almenara que protegía las compuertas y donde vivía el estanquero.




La conocida como Casa de la Estanca es un edificio singular, catalogado como Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón, y un ejemplo de arquitectura civil mudéjar, siendo por ello declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, ¡casi nada! Se trata de una torre cuadrangular construida en el S. XVI por un reconocido alarife mudéjar llamado Antón de Veoxa.








Es un edificio de tres plantas, restaurado recientemente, en cuya última planta se quiere aprovechar su mudéjar arcada como mirador de aves. El paso de los siglos ha naturalizado el pequeño embalse y es refugio de numerosas aves, siendo este un excelente lugar para observarlas.





También son numerosos los cangrejos que se observan fácilmente recorriendo sus orillas y que a mi particularmente me hacen mucha gracia.





Hasta hace poco, sus aguas eran aprovechamiento de pescado y se criaban principalmente tencas. La recaudación obtenida por su pesca se destinaba al Hospital Sancti Spiritus de Borja, que por cierto también se beneficiaba de otros bichitos criados en la Estanca, ¡las sanguijuelas! Así lo cuenta Manuel Gracia Rivas, presidente del CESBOR, en la revista "Aragón Turístico y Monumental":

"También se criaban allí sanguijuelas con fines terapéuticos. Allí se proveía el hospital Sancti Spiritus de Borja y los vecinos de la ciudad que abonaban un real de vellón por cada doce sanguijuelas, presentando la receta del facultativo que había ordenado su aplicación. Sin embargo, el hospital podía tomar las que necesitase sin pagar por ellas cosa alguna."

¡Quién te lo iba a decir! ¿Eeeh?: "Póngame una docena de sanguijuelas si hace merced" -le dirían al estanquero que solía ser el encargado de recaudar los permisos y ventas. Espero que no preguntara si se las llevaban puestas, ¡aggg!

Lo cierto es que, fuera de bromas, este lugar es uno de los más bellos de la comarca del Campo de Borja y una buena excusa para hacer senderismo hasta allí desde Borja o simplemente pasear por su orillas. A mi me sorprendió muchísimo, así que no te lo pierdas y ve en cuanto puedas.

Cómo llegar:

La Estanca de Borja se encuentra a tan solo 6 km del casco urbano de Borja, siguiendo el antiguo Camino Real a Tudela. Se puede llegar en coche fácilmente desde la CP-2 de Borja a Cortes por una pista señalizada.

Para saber más: