Queridos amigos: Os va a chocar pero tengo la estrafalaria idea de que el futuro no es gris y metálico sino verde y azul como mi Moncayo. Un buen día descubriremos que las ciudades no son esplendidas y alegres, sino lúgubres y frías. Nos daremos cuenta que no es bueno estar siempre a la defensiva y que vale la pena conocer a las personas que te rodean. El futuro que describen las novelas y películas de ciencia ficción nunca existirá porque un día, al fin, recapacitaremos y dejaremos de autodestruirnos. Viviremos en entornos saludables que cuidaremos y amaremos, huiremos de la estúpida idea de vivir en ciudades que compiten por extenderse y acicalarse exteriormente sin cuidar antes y ante todo el bienestar de las personas que las habitan, si es que queda alguien en ellas porque seguramente volveremos al campo... las ciudades dejarán de tener sentido. Veneraremos y mimaremos a nuestros mayores. Los niños recuperarán la imaginación y jugarán en pueblos o pequeñas ciudades do...