sábado, 30 de julio de 2011

Noche de verano

Añón de Moncayo.

Noche de verano.
Es una hermosa noche de verano.
Tienen las altas casas
abiertos los balcones
del viejo pueblo a la anchurosa plaza.
En el amplio rectángulo desierto,
bancos de piedra, evónimos y acacias
simétricos dibujan
sus negras sombras en la arena blanca.
En el cénit, la luna, y en la torre,
la esfera del reloj iluminada.
Yo en este viejo pueblo paseando
solo, como un fantasma.
Antonio Machado.

Leyendo a Machado pensaba que era imposible conocer su poesía y no amarla, chispazos de luz trajeron al presente las enseñanzas de aquel maestro que nos sumergió en las profundidades del verso y de la prosa. En aquel entonces no era consciente del tesoro que mi profesor de literatura, Javier Barreiro, estaba depositando en nosotros. Disfrutaba mucho con sus clases, era increíble como exprimía un pequeño texto sacando un delicioso y divertido jugo de entendimiento.

Todo aquello quedó oculto en la cueva del pasado, un lugar en nuestra mente al que solo podemos regresar cuando estamos preparados para entender. Para ello tenemos que seguir las pistas y realizar las conexiones necesarias que nos ayuden a encontrar la cruz que quedó marcada en el mapa de nuestros recuerdos.

Cuando engulles la literatura puedes no reparar en la poesía, hay que desatar el nudo para llegar al desenlace y no hay tiempo para volver atrás y deleitarte con lo ya leído, quieres conocer el final lo antes posible. En el nudo de la vida, a veces, hay poco tiempo para literaturas pero el Moncayo es el lugar ideal donde poder ralentizar y recuperar lo que quedó atrás. Y esta noche de verano, paseando por un viejo pueblo de la mano de Machado, se hace la luz y recupero los secretos que un día me reveló un gran maestro. Es tiempo de poesía en un lugar de poetas.


miércoles, 27 de julio de 2011

Por el barranco de Morana.



A unos 1.000 m de altitud, los barrancos de Morana y Horcajuelo se unen para dar vida al río Huecha, muy cerquita de Villa Encanto, en uno de los lugares más bellos y desconocidos del Parque Natural del Moncayo. Elegimos el verano para llevarte hasta allí, una vez acabado el deshielo las aguas bajan mansas y el barranco se refleja en sus pozas.

Desde Añón o Alcalá podemos recorrer el valle del Morana hasta llegar al comienzo del barranco por pista de tierra más o menos transitable para coches, que tendrás que dejar en un pequeño aparcamiento del parque junto a las parideras de Morana. Una vez dentro del barranco sólo tienes que seguir los mojones o marcas amarillas del PRZ-3 que puedes continuar hasta subir al Collado del Campo. Como ya acaba la tarde y la luna asoma, unicamente llegaremos hasta el gigante de piedra que vigila el barranco de Horcajuelo. Otro día, madrugando un poco te llevaremos más allá del sendero pero para eso habrá que esperar a que el tiempo acompañe y nuestros "okupas" nos dejen un "hueko".

No es necesario vadear el río para llegar hasta Horcajuelo, aunque sí es más divertido cruzar por las piedras pero, eso sí, armados con los dos bastones y unas buenas botas. El camino está señalizado también por la izquierda aunque es un pelín más complicado. De momento para abrir boca te mostramos un video de nuestro corto paseo, pronto más.





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martes, 26 de julio de 2011

Cuando el cielo cae sobre la montaña


Un resplandor agónico nos abre la puerta a una dimensión mágica. El cielo ha caído sobre la montaña y sobrecogidos por un nuevo hechizo admiramos la belleza de un paisaje que sólo esta magia es capaz de conseguir. Ninguno de los que allí estamos osamos asomarnos al otro lado de la luz, ni nadar en el mar de nubes que el valle recoge en su regazo. Somos unos privilegiados por vivir ese momento pero no somos capaces de ir más allá.

Continuamos nuestro paseo considerándonos muy afortunados por haber podido compartir juntos esta visión, quedándonos con lo inexplicable de nuestro "Moncayo Vivo". Fue un lugar, un tiempo y una compañía lo que nos permitió disfrutar de un nuevo hechizo que seguro que más de una vez rememoraremos. Siempre recordaremos aquella tarde de primavera cuando antes de llegar la noche nuestra amistad nos ayudó a sentir juntos la magia del Moncayo.

(Felices vacaciones "alada" amiga, que la magia del Moncayo te acompañe en tu viaje a las tierras del Norte)

lunes, 18 de julio de 2011

ILLUECA sigue en sus XIII

"Illueca, un pueblo que al igual que su antecesor el Papa Luna, continúa en sus XIII, haciendo del Tesón, esfuerzo y amabilidad de sus gentes, un sello de identidad propia que envuelve a los que nos visitan"
Turismo Comarca del Aranda

Cuando visité Illueca, por primera vez, quedé profundamente impresionada por aquel extraordinario castillo que se levantaba en lo alto de la ciudad y por los vientos mágicos que lo rodeaban y me embriagaban, haciendo inolvidable aquella primera incursión en tierras del Aranda, al otro lado de mi Moncayo. Estoy convencida de que las mejores fotografías sólo se guardan en nuestra mente y es tan difícil olvidarlas como compartirlas, pues nadie más vivió como tú aquel segundo que quedó grabado para siempre. Yo creo que no podré nunca describir aquella imagen tal cómo fue esa primera vez, aquella invasión de los sentidos donde el sorprendente color de la tierra y de la piedra se unía al olor a monte y a la caricia del viento.

Regresé con aquella idealizada imagen que jamás se repetiría y recorrí todas las caras y el interior del castillo, intentando revivir aquella primera vez que nunca podrá ser... pero en la búsqueda descubrí nuevos y encantadores rincones escondidos en las estrechas calles del casco viejo y alrededores de Illueca. Cierto es que quizás hay algún rincón un poco descuidado y en ocasiones absorbido por la parte moderna de esta pequeña ciudad o pueblo grande pero, redescubriendo la figura del Papa Luna, seguro que un día llega para cuidar más el entorno del castillo y hacer más agradables los alrededores de la hospedería que se encuentra en una de sus alas. Pero comencemos por el principio.

Plano de Illueca (Pulsa en la imagen para ampliarla)

Entramos en Illueca por la primera de sus tres entradas y aparcamos el coche junto al puente por el que cruzaremos el río Aranda. Aquí comienza nuestra visita, cruzando de nuevo el río pero esta vez por un pequeño puente medieval escondido bajo el primero, que nos introduce en un delicioso parque, que por la vega del río nos llevará entre plataneros hasta la subida al palacio-castillo del Papa Luna que asoma entre las ramas (una vez en el pabellón de deportes, cruza la carretera de la segunda entrada a la ciudad y sube por la rampa que hay enfrente). Llegamos a tiempo de una visita guiada, así que vamos para adentro. La guía es muy maja y muy amable y las explicaciones son similares a la última vez, aunque como ha empezado tarde parece saltarse alguna de las zonas o quizás da preferencia a otras. Los audiovisuales multimedia son muy buenos pero el grupo se pierde parte de la magia acercándose demasiado. La zona visitable es principalmente la escalera monumental, la Sala Dorada, la Sala de la Alcoba donde nació Benedicto XIII, el Papa Luna, y por último el mausoleo donde se encuentra una replica de su cráneo cuya historia te conté hace poco. El ala izquierda acoge las dependencias del gobierno de la comarca y el ala derecha una hospedería.

Sala Dorada (siglo XIV), interior del palacio.

Al acabar la visita guiada nos dirigimos a la Iglesia parroquial de San Juan Bautista que fue seguramente construida con el patrocinio del Papa Luna. Junto a ella podemos admirar la fachada de la casa-palacio de los Saldaña; hay otros palacios bajando por la calle Mayor donde se ven de nuevo los escudos de los Saldaña, aunque en muy malas condiciones y divididos en varias viviendas. Continuamos recorriendo las callejuelas estrechas de la antigua aljama o judería donde convivían árabes y judíos antes de su conversión o expulsión. Se encuentra en los alrededores de la Iglesia, esta parte antigua da la impresión de estar un poco abandonada y se identifica por sus arcos, pasadizos y calles zizangueantes.

Arco de la judería.

Como hace mucho calor, decidimos tomar algo en las terrazas de la plaza de España. Esto sí ha cambiado mucho, está un poquito desangelada porque han derruido parte de los edificios aunque siguen allí los arcos de la calle Constitución y de la calle Huesca. Pasaremos por el primer arco para llegar a la ermita de San Babil con una bonita tradición, cuentan que las illuecanas deben pisar una baldosa de la ermita para encontrar novio, aunque hay otra interpretación popular que cuenta que esto sirve para ahuyentar la mala suerte. Un pequeño chaparrón nos impide acercarnos a la ermita de San Ildefonso siguiendo el via crucis que une las dos ermitas y que comienza en la subida al castillo. Desde allí tiene que haber una espectacular vista de Illueca, así que ya tenemos excusa para volver de nuevo, hasta entonces aquí te dejo un video con nuestro pequeño tour por Illueca, espero que te guste:




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El castillo del Papa Luna en Illueca>>
Leyenda, maldición o profecía: El craneo del Papa Luna >>


miércoles, 13 de julio de 2011

Grisel: XIX Jornadas Culturales de Verano.

Grisel es un pequeño pueblo de Aragón situado en el somontano del Moncayo, a solo 3 Km. de Tarazona pero sus actividades culturales son muchas y de calidad.

DíaHoraActividadLugar
Agosto
4 y 511:00 - 13:00Taller 1: Montaje y contrucción de nidos en los alrededores de GriselBajos del Ayuntamiento
8 al 1911:00 - 13:00Taller 2Bajos del Ayuntamiento
623:00Cine de veranoPabellón Polideportivo
8 al 12
Talleres para adultosBajos del Ayuntamiento
710:30Excursión cultural: Monasterio de Veruela y Catedral de Tarazona


Cuarto Espacio Joven
1410:45Ofrenda de floresIglesia
1412:00PaloteaoPlaza de la Iglesia
1319:00El Show de Pepin BanzoPabellón Polideportivo
2017:00Monólogos por la beneficienciaPabellón Polideportivo
15Todo el díaVIII Feria Medieval y Morisca
- Ambientación morisca del pueblo
- Mercado medieval morisco
- Animación de calle
- Recreación de la explusión de los moriscos

20DIA DE LA ASOCIACION
- 14:30 Comida de confraternización
- 16:30 Gran sorteo de regalos
- 16:45 Entrega de premios del XIII Concurso de Relatos Cortos
- 17:00 Actuación del grupo "Monólogos por la beneficiencia"
Pabellón Polideportivo




martes, 12 de julio de 2011

Moncayo amable.

Yo no sé el tuyo pero mi Moncayo es la amabilidad hecha montaña. Nos mima siempre que puede y hasta cuando se enfada no puede evitar sonreírse y guiñarnos un ojo cuando nos ve cara susto.

Los hay que para protegerse de encantamientos van con cara de ajo todo el día pero eso no ocurre en mi Moncayo, aquí la montaña pone a cada uno en su sitio y si no vales de un soplido te manda a sitios lejanos.

Amable es también lo que es fácil de amar y a mi montaña está “chupado” amarla. Nos descubre sitios que pocos conocen, almohadilla los caminos que recorremos y regala a nuestros ojos increíbles paisajes, tan pronto nos muestra una selva como un bello desierto. Sus colores nos emocionan y sus sonidos nos divierten, el clic clic de las vainas de la genista abriéndose a nuestro paso nos hace reír cuando averiguamos el origen del sonido y el chapoteo de los peces en sus riachuelos nos arranca risas nerviosas tras el respingón inicial. Nos protege de duendes y demás seres mágicos a los que tiene que atar corto para que no se le desmadren y hagan de las suyas y sus leyendas nos entretiene transportándonos en el tiempo a épocas pasadas.

En días despejados asoma por la capital y espolvorea sus encantos por la ciudad. Esos días la gente es más feliz y amable sin saber muy bien porqué. Algunos sienten su presencia y la descubren en el horizonte, frotándose los ojos, preguntándose si siempre ha estado allí.

Me gusta la palabra AMABLE, viene de AMOR (otra gran palabra) por lo que en cuanto alguien me trata con cariño y paciencia le contesto con un “muy amable”. Últimamente contesto así muchas veces, parece que nos estamos haciendo más humanos, no sé si porque se cuidan más los trabajos cara al público, porque se sienten felices de tener un trabajo o porque estamos aprendiendo a empatizar y a ponernos en los zapatos del vecino.

La gente del Moncayo no tiene esos problemas porque, por lo general, amables son un rato largo pero en la ciudad todo va más deprisa. En todo no podemos ser agudos y si te lo explican con amabilidad anda que no cambia la cosa, aunque como digo parece que algunos urbanitas van teniendo más paciencia y que el encanto no es exclusivo del Moncayo.

Ahora me despido hasta otro día con otra palabra mágica: "GRACIAS", muchas gracias por leerme, muy amable y que usted lo pase bien.



Moncayo amable: Torre de Morana, leyenda y naturaleza.

domingo, 10 de julio de 2011

Lituénigo: Ruta de los embalses (circular)

“Todo allí es grande. La soledad, con sus mil rumores desconocidos, vive en aquellos lugares y embriaga el espíritu en su inefable melancolía. En las plateadas hojas de los álamos, en los huecos de las peñas, en las ondas del agua, parece que nos hablan los invisibles espíritus de la Naturaleza, que reconocen un hermano en el inmortal espíritu del hombre.”
G.A. Bécquer

Allí llegamos, deslizándonos por un sereno sendero acompañados por los invisibles espíritus de la Naturaleza. Una alfombra floral guiaba nuestros pasos por el fondo del barranco. Al final del camino nos esperaba un entorno mágico y misterioso pero sobre todo hermoso. Si el paraíso existe seguro que se encuentra aquí, junto a estos pequeños embalses, a los pies del Dios Moncayo.

La ruta comienza junto a la ermita de la Virgen del Río, en la entrada de Lituénigo. Nosotros decidimos hacerlo en dirección contraria ya que se inicia en un fuerte repecho que es mejor andarlo de bajada, es mucho más cómodo comenzar por el lado derecho del barranco. Por ello, continuamos por la carretera que cruza el pueblo y en una curva pronunciada seguimos la dirección del cartel que señala a la fuente de los Ancebillos, llamada así por los pequeños acebos que allí crecen (no propios de esta altura, de ahí su tamaño). Agua no potabilizada tiene esta fuente aunque dicen de propiedades curativas, sobre todo la noche de San Juan. Ya conocíamos el lugar, por lo que continuamos hacia el fondo del barranco con un sol de justicia pues madrugar no es lo nuestro.

Algunas plantas del camino (pulsa en la imagen para ampliar)

La cantidad y variedad de vegetación haría las delicias de cualquier aficionado a la botánica; nosotros vamos aprendiendo según vamos recorriendo estas tierras e incorporando nuevos ejemplares a nuestro escaso conocimiento del mundo natural. Nos impresionaron bastante los grandes ejemplares de nogales que nacían junto al riachuelo y la gran cantidad de jaras a los lados del camino. El Moncayo al fondo del barranco parecía llamarnos y allí que fuimos. No tiene perdida, se continua por el sendero hasta llegar a una gran encina donde el camino se divide en dos, recto no podemos continuar ya que la maleza se ha apoderado del sendero original por lo que tomamos el camino que cruza el barranco y continuamos por su lado izquierdo. Pronto nos encontraremos con el embalse del Prado, el más grande de los dos que vamos a visitar.

Embalse del Prado.

"-¿Ves, ves el límpido fondo de este lago? ¿Ves esas plantas de largas y verdes hojas que se agitan en su fondo?... Ellas nos darán un lecho de esmeraldas y corales..., y yo..., yo te daré una felicidad sin nombre, esa felicidad que has soñado en tus horas de delirio y que no puede ofrecerte nadie... Ven; la niebla del lago flota sobre nuestras frentes como un pabellón de lino...; las ondas nos llaman con sus voces incomprensibles; el viento empieza entre los álamos sus himnos de amor; ven..., ven."
G.A. Bécquer

El lugar es encantador pero continuaremos por el camino hasta llegar al embalse del Pedrogal, un poquito más adelante lo veremos a nuestra derecha sino nos desviamos del camino. Llegarás a la presa cruzando por el sobradero y allí podrás contemplar una impresionante vista del pequeño lago y la montaña mirándose en él.  Este embalse, que recoge las aguas de la fuente de los Frailes y las de San Gaudosio, es en mi opinión uno de los lugares más bonitos del Moncayo.

Embalse del Pedrogal (también llamado del Pedregal o  de Pedro Gil)

"Las aguas saltaron en chispas de luz y se cerraron sobre su cuerpo, y sus círculos de plata fueron ensanchándose, ensanchándose hasta expirar en las orillas."
G.A. Bécquer

Con gran pena toca regresar, nos hemos quedado sin una gota de agua y todavía hay que volver. Llegar hasta aquí nos habrá costado unos 45 minutos pero la vuelta seguro es más rápida y más con sed. Podemos volver por donde hemos venido, continuando recto hasta llegar al pueblo o como nosotros cruzar la presa y volver por la pista paralela, tomando el primer desvío en una curva pronunciada que entre altos pinos rojos nos acercará a la cola del anterior embalse. Una vez allí haremos un 8 y continuaremos por el otro lado del barranco, caminando por el encinar hasta llegar al pueblo. Durante todo el camino te encontrarás con una buena representación de los diferentes bosques del Moncayo (encinas, sauces, chopos, robles y pinos...). Afortunadamente regresamos bajo negras nubes que la montaña nos ha mandado para protegernos del sol del verano, sólo al llegar a las primeras casas comienza a chispear, se nota que el Moncayo nos quiere. Regresamos a Villa Encanto impresionados aún con los paisajes que hemos contemplado, de hecho estas imágenes inolvidables han quedado grabadas para siempre en nuestra mente y en el siguiente video que te mostramos a continuación.


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viernes, 8 de julio de 2011

Presentación sellos de los pueblos de la Comarca del Aranda

Me llegan poquicas noticias de la cara oculta del Moncayo pero afortunadamente cuento con amigos que de vez en cuando me informan de lo que se cuece en el otro lado.

Me cuenta María Asunción Royo Ubau, del pueblo de Calcena, que hoy hay una importante celebración en el salón dorado del Palacio de Illueca. Se presenta una colección de sellos que representa a cada uno de los pueblos de la Comarca del Aranda, siendo así la primera en la que todos sus pueblos tienen sello oficial. Se muestran en ellos los elementos del patrimonio histórico artístico más característicos de estas localidades, que a partir de ahora van a recorrer mundo a través del correo postal.

A continuación os dejo los recortes de la noticia que me ha enviado Asunción, a la que mando un cariñoso saludo.

Pulsa sobre la imagen para leer la noticia.

Pulsa sobre la imagen para ver los sellos.

miércoles, 6 de julio de 2011

La poderosa Magia de Trasmoz.

¡Qué miedo pasé con estos diablillos de Trasmoz!


Ciertamente estoy plenamente convencida de que los habitantes de Trasmoz son poderosos hechiceros y hechiceras. Su poción mágica es de las mejores que he probado y sus efectos de gran adicción. El sábado respondimos de nuevo a la llamada de las brujas que allí se reúnen todos los años por estas fechas y pudimos vivir una gran fiesta mágica. Ni la Santa Inquisición ni un pequeño chaparrón consiguieron aguarla. Al contrario, fue divertido correr bajo la lluvia e incluso ayudó a apagar el fuego donde pretendía quemarse a las brujas capturadas por numerosos soldados que recorrían las calles.

Más tarde pudieron reavivarse las brasas y cocinarse en ellas unas ricas migas del infierno regadas con buen vino de la tierra, potente pócima que nos hizo tener fuerzas para vivir una noche espectacular.

Las generosas gentes de Trasmoz se desvivieron por los visitantes de la onceava edición de la Feria de la Brujería, haciéndonos sentir parte del hechizo. Todo se sucedía mágica y suavemente trasladándonos en el tiempo a una época en la que reinaba la magia, donde  una gran multitud de hechizados contemplabamos admirados la entrega y el extraordinario trabajo que brujas y brujos trasmoceros habían hilado para atraparnos en sus redes y cazar nuestro corazón, el mío al menos lo tienen y espero que también el reconocimiento y aprecio de los que vivimos ese extraordinario día.

Aquí me hallo aún bajo los efectos del encantamiento, recordando las encantadoras sonrisas de las brujas, el gustirrinín del miedo, la música de los geniales Lurte y Alam Folk, un gran cielo estrellado y la deliciosa compañía de buenos amigos con los que compartí un día mágico. Ante tanto poder sólo me queda inclinar la cabeza y decir "GRACIAS DE CORAZÓN", con una lagrimilla de emoción y pena pensando que aún queda un largo año para repetir esta experiencia en la que seguro su poderosa magia conseguirá de nuevo sorprendernos y hechizarnos aún más si cabe.




lunes, 4 de julio de 2011

Retrocediendo en el tiempo

Con la magia del Moncayo y la colaboración de la encantadora gente de Lituénigo, el pasado 2 de Julio pudimos retroceder en el tiempo y observar y aprender cómo vivían antiguamente nuestros antepasados. Una feria de oficios perdidos increíblemente fantástica con unas recreaciones fabulosas. Aunque lo verdaderamente bonito fue disfrutar de la cordialidad de los participantes.
Quiero dejar una pequeña muestra, muy muy pequeña, para que el próximo año acabéis vosotros mismos de disfrutar de esta feria:


obteniendo la resina...




el esquilador...




la encajera de bolillos...




trabajando el mimbre...




las colmenas...




la cestería...




elaborando jabón natural...


sábado, 2 de julio de 2011

De cómo protegerse de las brujas de Trasmoz.

Escobas con el palo en el suelo para proteger
 la casa de las brujas (casa de Trasmoz)

Aprovechando que se celebra una nueva edición de la feria de la brujería en Trasmoz, te daré unos pequeños consejos que te ayuden a ponerte a salvo de estos seres mágicos. Si has nacido en Viernes Santo, como Cristo, no tienes problemas pues el nacer el mismo día te hace inmune a sus sortilegios. De hecho, ese día de la semana estamos todos más o menos a salvo, ya que ellas pierden sus poderes pero a cambio pueden oír todo lo que se habla de ellas, aunque sea al otro lado del mundo; mejor no las mientes en viernes. Bueno… algunos autores como el gran poeta G.A. Bécquer, gran entendido en leyendas moncaínas, narraba lo contrario, son los viernes cuando hay que mentarlas porque no tienen poderes… hummmm… bueno el caso es que calladicos mucho más guapos.

Lo que sí aseguran, todos los entendidos, es que no podrán hacerte ningún mal si durante tu bautismo el sacerdote no se equivocó al echarte el agua, ni dejó olvidada ninguna palabra del credo en la ceremonia. Me dirás que cómo “narices” sabes eso. Nada, “sencíllisimo”, toma un cedazo después de las 12 de la noche (las brujas sólo tienen poder desde las 8 hasta las 12) y haciendo tres cruces sobre él, tenlo suspendido en el aire por el aro con las puntas de unas tijeras; al hacer esto si se ha olvidado alguna palabra da vueltas por si solo y si no, permanece quieto.

Eran los sábados cuando las brujas acudían preferentemente a Trasmoz, tras el toque de ánimas. Cuidadin estos días,  hay cacería y muchas huirán a pueblos cercanos. Para evitar que entren en tu casa hay que colocar las escobas en la puerta de entrada con el palo en el suelo. Y si tienes chimenea, ya conoces por donde se cuela el lobo, para que no lo hagan ellas traza una cruz con las tenazas en la ceniza del hogar pero no se te ocurra envolver estas tenazas con la ceniza pues conseguirás el efecto contrario.

Si todo falla te recomiendo que te encomiendes a la Virgen del Rosario de Albeta, ya que tiene fama de conjurar a endemoniadas y endemoniados.

Y tras todo esto te diré que no estoy yo tan segura de que las brujas fueran tan malas, porque a ver... los druidas y brujos anglosajones no tienen tan mala fama. ¿Qué pasa? ¿Es por qué son mujeres sabias? Algunas incluso eran apreciadas por sus vecinos por sus poderes sanadores y su gran conocimiento sobre las propiedades de las hierbas  (muchas y muy útiles en el Moncayo). Cuando no existía la cirugía estética ellas nos libraban de verrugas y orzuelos. En los escapularios que llevaban al cuello siempre portaban plantas medicinales con los que curaban a los enfermos. No sé yo… aunque lo cierto es que alguna también tienen fama de haber sido muy mala; la tía Casca sin ir más lejos, aun despeñada tras el cementerio de Trasmoz, sigue haciendo de las suyas cuando pasas junto al barranco por donde la tiraron. Pero nos quedaremos con la buena fama de las entrañables Galgas, a las que se recuerda con cariño en el mismo pueblo. Hubo muchas otras brujas en otros pueblos del Moncayo pero tengo que coger la escoba y volar para Trasmoz, se prepara una gran fiesta, así que otro día te lo cuento.


Bibliografía:
- “Etnología y antropología cultural en la comarca del Moncayo”, Antonio Beltrán Martinez.
- “El Moncayo, fantástico, legendario y misterioso”, Alberto Serrano Dolader.

Museo de la Brujería (Trasmoz)