miércoles, 29 de septiembre de 2010

Cuando la montaña duerme

En un dulce atardecer, el sol se esconde para que el gigante duerma tranquilo. Las campanas de Añon suenan al fondo del valle, tocan bajito para no despertarle. Un grillo canta, desafiante, llamando al verano que ya no está, ¡¡shhhh!!

Desde Villa Encanto contemplo la silueta de la montaña dormida; hoy no veo las luces del Santuario cerca de la cima, todo duerme allí arriba. ¡Oh! ¿qué es esto?... un pequeño y traidor mosquito acude a la luz del porche.

Pienso en lo rápido que va todo en la ciudad y, sin embargo, el tiempo se esfuma igual de veloz. Aquí no hay prisa..., ¡hoy no hay estrellas! ¿dónde estarán?.

El sonido de los grillos se ralentiza; el frescor de la noche los hace callar. Los minutos se estiran y la inspiración rellena los huecos pero... llegan los niños y el bullicio rompe el hechizo nocturno, el gigante se esconde rápidamente en la noche y su silueta desaparece en el negro cielo. ¡Ay! ¡Si pudiera el silencio pintar de nuevo el sueño del Moncayo!

4 comentarios:

  1. qué bonito Rocío...entinedo perfectamente tu estado de ensoñación, a mi me pasa amenudo...

    Me ha hecho gracia que, mirando la selección de fotos que has puesto de Villa Encanto, tienes un mueble igual al que nos montamos nosotros el pasado sábado en nuestra casa de Alcalá, qué casualidad!!!! ¿¿?? está en el salón. Además es gracioso porque ese mueble forma parte de toda una librería "común" y las dos hemos tenido la idea de quedarnos solamente con ese módulo!!!

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  2. Vaya, parece que compartimos gustos decorativos ;o)

    Uy estoy deseando ir mañana para allí, tengo un stress de caballo. Uno de mis pasatiempos preferidos en Villa Encanto es soñar mientras miro el paisaje. Por la mañana lo primero que hago es tomarme un cafe mientra contemplo el Moncayo por la ventana, es un excelente comienzo del día. Voy a poner Internet allí, aunque no debería...

    Besicos.

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  3. Hoooo , Rocío como escribes, me ha encantado…pones a cada palabra un sentido humilde y entendible. Entrelazas el tiempo y los momentos con el paisaje tejiendo tapices que al lector le entran por varios sentidos..no se ha inventado el apreciar el sentido del olfato en estos perfiles, pero si cerramos los ojos y pensamos hondamente, pienso que incluso podemos apreciar el olor de la noche, del romero, del tomillo, de la lavanda.. sigue así Rocío Deleitándonos y Encantándonos con tus cartas..un saludo.

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  4. Muchas gracias Felix. Así es, el romero y la lavanda están ahora en su segunda floración del año y su aroma está en el aire de la noche. Es una delicia...

    Un besico.

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