sábado, 11 de febrero de 2012

Recuérdale...

Al final del túnel se encuentra el paraíso, ve hacia la luz, allí nos reencontraremos.

Recuérdale hijo mío, sentado en el terrero mientras tú jugabas a su lado, de vez en cuando me asomaba por el portón y allí seguías.

Recuérdale en la fuente, esperando a que salierais y tú impaciente por acabar la cena y acompañarle. Siempre me fascinó que un anciano y dos niños pudieran ser tan amigos.

Recuérdale, escuchando con la cabeza ladeada siempre protegida por su boina, recuerda ¡qué raro estaba cuando se la quitaba!

Tú aún no habías nacido, pero cuando llegamos a aquel pequeño pueblo fue la primera persona que conocimos y a la que siempre tuvimos cerca, sin molestarnos nunca, colándose en el jardín y allí a mi lado charrar mientras yo cuidaba las plantas. Tengo que reconocer que dejábamos entreabierto el portón para que él lo viera y entrara, a tu padre y a mí nos gustaba que lo hiciera.

Sí, ya sé que tú sólo lloras  cuando te caes y te haces daño, no te preocupes, no lloro por dolor, era su hora y tenía que irse. Es la emoción de los recuerdos y sobre todo agradecimiento, nos ha regalado una larga vida y nunca le olvidaremos.

7 comentarios:

  1. patricia perez perez11 de febrero de 2012, 19:33

    Es dificil tener que dejar el tiempo que corra para que los recuerdos sean todavia mas bonitos..la gente nunca muere si tu la recuerdas.le deseo un buen viaje!

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    1. Gracias Patricia, como he dicho en Facebook este señor representaba para mí la esencia de las buenas gentes del Moncayo. Sus hijos no se casaron y no tenía nietos, se puede decir que lo adoptamos como abuelo y como tal sentimos su perdida. Pero bueno, la vida sigue... y nos quedan los "tios" que están hechos de la misma pasta y con los que compartiremos muchos bonitos recuerdos.

      Un besote.

      Pdt. Vaya frío que hace por tu pueblo!! ;-)

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  2. Un saludo desde Zaragoza, empatizando con tu tristeza por la pérdida de esta persona tan sencilla y especial para vosotros. JL Pueyo

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    1. Muchas gracias J.L.

      Un abrazo.

      Rocío.

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    2. Ay José Luis, perdóname, no me había dado cuenta que eras tú. No podré ir a la blogquedada del martes, me coincide con otro compromiso pero cuentame, si puedes, que tal fue.

      Besos!!

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  3. Precioso Rocío. Como digo siempre, cada vez que un anciano muere, arde una biblioteca. Descanse en Paz.

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