martes, 1 de octubre de 2013

Va de setas. Visita a Ultzama con los seteros de San Martín de Moncayo.



¡Quieto, parado! Que aún no estamos en temporada, faltan unas semanicas. Y es que pronuncio la palabra setas y me salen cabezas de buscadores por la pantalla del ordenador. La fiebre del oro micológico se convierte en un problema cuando la recolección no se realiza de la manera correcta, es necesario orden y concierto para no dañar los bosques y lugares donde crecen.

Este es un tema que nos preocupa mucho en Moncayo, ya que el otoño pasado vimos muchas "destrozas" y es que arrancaban todo lo que olía a seta, valiera o no. Por ese motivo nos desplazamos el pasado sábado, junto a nuestros amigos de la Asociación Micológica de San Martín de Moncayo, hasta el Parque Micológico de Ultzama, en Navarra, donde nos recibieron estupendamente y nos explicaron como la mayoría de los pueblos del valle se habían unido y organizado para ordenar y explotar racionalmente los recursos micológicos de sus bosques.



A todos nos encantó lo que nos allí nos enseñaron, también tienen un bonito hayedo donde fuimos a recolectar setas y, aunque estaba todo muy seco, aún encontramos algún que otro boletus (Manuel que es un hacha).



Nos facilitaron un permiso necesario para circular por las pistas del parque y que se puede comprar en su punto de información o en los establecimientos turísticos adheridos (también online). Eso está bien porque de esta manera se informa de como recolectar setas sin dañar su ecosistema, además de ayudar a identificar las especies que se encuentran en ese momento.


Javi, chequeó el contenido de nuestras cestas y encandiló a los peques con sus
amables y divertidas explicaciones.


Con el dinero recaudado se mantienen las infraestructuras y el buen estado de la zona de recogida; ¡no encontramos ni un solo papel por el suelo!, cuando en Moncayo hay lugares en los que podría llenar mi cesta sólo con papeles, latas y cristales. Como puedes imaginar, la población local está muy contenta de que con este sistema no se deteriore su municipio y encima se genere riqueza con un turismo micológico concienciado y no masificado. No te vayas a pensar que fue fácil llegar a todo esto, al contrario, fue complicado que todos los concejos del valle se pusieran de acuerdo pero finalmente 12 de las 14 entidades que lo forman llegaron a un acuerdo, gracias según nos cuentan, al empeño de una persona que hizo todo lo posible para que fuera así. En ese momento, todos nos miramos, pensando si nosotros seríamos capaces de convencer a los pueblos vecinos de San Martín de la Virgen del Moncayo... No estaría mal ir plantando las "esporas" necesarias que germinen un proyecto similar al de Ultzama en Moncayo, teniendo como tenemos un centro micológico referente en la comarca de Tarazona y el Moncayo.

He de añadir que en el valle de Ultzama tienen unos pueblos preciosos donde se respeta la arquitectura típica de la zona, algo que también tendríamos que imitar en nuestros pueblos porque se está destrozando mucho encanto en aras de una modernidad fuera de lugar,  que yo identifico más con un extraño complejo de inferioridad, cuando tendríamos que estar orgullosos de nuestro rico patrimonio rural y natural.



La compañía fue excelente y lo pasamos en grande con los seteros del Moncayo. Por último, dar las gracias a Amaia, Javier y Javi, fue un placer conoceros, estoy deseando enseñaros Moncayo cuando vengáis a devolvernos la visita, a ver si con suerte podéis disfrutar de unos de los bellos atardeceres del otoño moncaíno como el que nos recibió a nuestro regreso, ¡nos vemos pronto!




3 comentarios:

  1. Hola Rocío, con lo que iba de pequeño a coger setas con mi abuelo y mis padres por la Sierra del Tablao y del Madero, y hace años que deje de ir. El problema de las setas es que se ha convertido en un negocio, hay gente que se saca un buen sueldo, cogiendolas y despues vendiendolas, y como siempre hay gente que respeta y otros que arrasan con todo. Por desgracia es un problema que ocurre no solo en Aragón, lo he visto también en castilla y otras provincias. Al final acotarán todo y habrá que pagar, cosa que tampoco veo mal, siempre y cuando sea razonable, saludos

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    1. Hola Eduardo, nosotros pensamos que es mejor educar que prohibir, se puede destrozar gratis o pagando. Comentaba en facebool que el caso que describo no se trata de acotar, está más encaminado a la educación medioambiental, pagas 5 euros pero a cambio te ofrecen unos servicios y te permiten recoger hasta 8 kg. Se distribuye a los seteros por zonas para que no arrasen, está todo muy medido para que no sufra el bosque y el usuario quede contento.
      Saludos!

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    2. Es una buena idea para la mayoría de personas, pero la gente que arrasa con todo, ni pagará e irá por donde le venga en gana. La educación está bien, pero hace falta más vigilancia del monte, y más personal. Saludos

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