miércoles, 1 de marzo de 2017

Cómo recorrer las Bardenas Reales de Navarra en coche

Excursiones desde el Moncayo.



Cabezo de Castildetierra. Emblema del Parque Natural de las Bardenas


Del verde de mi Moncayo, casi ya primaveral, al paisaje desértico de las Bardenas Reales de Navarra, una de las visitas que más ganas tenía de hacer al "reino" vecino.

El día anterior nos encontrábamos fotografiando las cumbres nevadas del Moncayo y los prados verdes regados por el deshielo de este febrerillo loco. Así que el contraste al fotografiar al día siguiente uno de los desiertos con mayor erosión de Europa fue muy fuerte, ya que apenas se encuentran separados por un puñado de kilómetros. Sólo ha sido una pequeña incursión que decidimos realizar en coche por una de las rutas señalizadas para vehículos dentro del parque, en la llamada Bardena Blanca.

Para ello, nos dirigimos primero al centro de visitantes de Arguedas porque no teníamos mucha idea de cómo se visitaba este parque, y por lo que comprobamos, una vez allí, el coche era una muy buena opción aunque vimos muchísimo ciclista también.





El centro se encuentra en la entrada principal del parque, a un par de kilómetros al sur de Arguedas. Pensábamos que en su interior habría alguna exposición sobre lo que íbamos a ver pero lo encontramos en plena remodelación de contenidos y por lo que nos dijeron había para rato, así que nos limitamos a coger un plano y seguir las indicaciones que allí nos dieron para visitar esa zona de las Bardenas. Allí mismo comenzaba una ruta circular por pista de tierra de unos 34 kilómetros de longitud y una hora y media de recorrido que pasaba por los puntos más interesantes.





En la pista de buen firme, transitable con todo tipo de vehículos, comenzaba alguno de los nueve recorridos en BTT distribuidos por toda la Bardena. Los senderos para caminantes son sólo tres y muy cortos, quizás caminar en un semidesierto no sea lo más recomendable, sobre todo en verano, donde tiene que hacer un calor impresionante.

El primer tramo del recorrido en coche se hace un poco largo porque sus característica formaciones geológicas se encuentran alejadas. La información de los puntos de interés en el plano es escasa y puedes no saber muy bien lo que estás viendo, así que la próxima vez compraremos una de las guías oficiales que venden por siete euros a la entrada, para enterarnos un poco...






Cabañas bardeneras.


Al llegar al Cabezo de Castildetierra, casi al final del recorrido, ya encontramos algún panel. El monolito es bastante impresionante y vale la pena visitarlo porque no será eterno ya que la erosión terminará despuntando su curioso remate de arenisca. Junto a él comienza uno de los senderos señalizados por el Barranco de las Cortinas, otra formación típica del parque.


Cabezo de Castildetierra.



Barranco de las Cortinas


Un poco más adelante 219 peldaños suben a otra peculiar formación, el cabezo de la Cortinillas, que no podemos visitar porque se está rodando una película, una de las muchas que allí se ruedan ya que Las Bardenas es uno de los parajes de España donde más películas y anuncios publicitarios se ruedan, casi uno a la semana.



Cárcavas de arena de colores.


Una vez roto el hielo y situándonos en el plano, nos quedamos con muchas ganas de visitar otras zonas de este otro Parque Natural del territorio, tan cerca del Moncayo, cuyas cumbres nevadas intuimos al fondo pero había mucha bruma y nuestra montaña no ha querido asomar, quizás enfadada por nuestra infidelidad...

Que el Moncayo me perdone, ¡volveremos!


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1 comentario:

  1. Hola Rocio.

    Pues si, un febrero muy loco, el otro día subí al Moncayo, y hacía mucho calor!, si sigue así pronto se irá la nieve.

    En cuanto a las bardenas, yo llevo tiempo queriendo conocerlas, pero el tema de las restricciones, y que como bien dices, hay pocos senderos balizados para caminar, me echa atrás, al final tendré que ir con la btt, que en coche.

    Un saludo.

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