martes, 14 de mayo de 2013

Misteriosa.



Cuentan que en Moncayo existía una misteriosa mujer que todo lo sabía, los vientos le susurraban al oído muchas de las historias que acontecían a su alrededor. Era silenciosa y huidiza, no le gustaba ser reconocida  porque muchos querían conocer los secretos que se le confesaban. La halagaban para sonsacarselos con falsas lisonjas o la malmetían contra gentes vecinas para que estas no pudieran enterarse de las falsedades que les rodeaban. Al principio ella contaba.... cautivando con sus narraciones y coleccionando miradas... pero pronto se dio cuenta de que nadie quería verse retratado en sus profundos y acusadores ojos.

La buena gente la apreciaba pero temía lo que le rodeaba, hubieran querido avisarla de que quienes revoloteaban a su alrededor buscaban exprimir su sabiduría y una vez utilizada culparla de hechicera, acusándola de usar su poder sólo en beneficio propio. Ellos no podían saber que ella les creería.

Serían los aires del Moncayo los que la salvaran, alejándola de las corrientes donde era acechada, y los que mecerían sus pensamientos oscuros, calmándolos para que no se volviera como los seres que jamás podrían oírles. Dicen que alguien hirió su corazón utilizando con maldad una verdad desvelada y que nunca más se supo de ella, aunque algunos creen haber sostenido su mirada.

Yo sé que ella continúa allí y que sigue mis andanzas, a veces la oigo suspirar tras de mi, quiere creer  en la bondad de sus iguales pero teme equivocarse de nuevo, por lo que prefiere no mostrarse. Pero yo la siento y llegará el día en que pueda volver a levantar su mirada junto a la mía.


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