lunes, 25 de marzo de 2013

Crónica de la quedada en Manubles: Había una vez una montaña de colorines.



"Erase una vez que se era, un valle tan precioso, tan precioso, que dos poderosos Reyes se peleaban por él, menos mal que al final hicieron las paces y sus habitantes pudieron vivir felices durante muchos siglos. Hasta que un mal día, el valle cayó en el olvido y se vio amenazado por un grave peligro. Los señores de las sombras descubrieron que en el nacimiento de su río había un mineral muy valioso, con el que iban a ganar mucho dinero. Esto podía contaminar todo el valle, pero como poca gente lo conocía no tendrían mucha resistencia... Una chillona montaña de colorines que allí había no se lo iba a poner tan fácil, pero teníamos que encontrarla antes de que ellos lo hicieran..."

NO A LA MINA DE BOROBIA


Ayer domingo, celebrábamos el cuarto aniversario del blog en un valle de cuento, cercano al Moncayo, y que asombrosamente poca gente conoce. Esto suele ocurrir en las historias de fantasía, donde la oscuridad del olvido destruye grandes reinos y a todos sus habitantes de los que nunca más se vuelve a saber.

Nosotros no podíamos permitir que esto ocurriera en el bello valle del Manubles. Así que contactamos con la asociación cultural Carrabilla, afincada allí, a través de nuestra amiga Piedad, que tiene una casa rural en Bijuesca de fábula, muy bonita.  "Sí, sí -me contaban- el valle tiene muchos senderos que recorrer, bonitos y peculiares pueblos y una naturaleza concentrada", pero "No, no -les dije- ¡tenía que ser una quedada de senderismo infantil!". Un valle tan de cuento merecía una actividad muy especial, y quien mejor que los niños para vivirlo, sólo ellos podían salvarlo con su inocencia y descubrir sus tesoros con su insaciable curiosidad. Así fue, Carrabilla, Piedad y muchos colaboradores nos pusimos manos a la obra para difundirla, mientras en el valle preparaban todo para los pequeños andarines y sus familias. Y qué te voy a contar, la jornada fue todo un éxito, vinistéis muchos y pudimos rescatar a la montaña de colorines del olvido. ¡Estamos tan contentos!

Si no pudistes venir, echamos miguitas de pan para que otros encontraran el camino, espero que no se las hayan comido los pájaros... Bueno, te cuento...

Primero subimos al castillo de Bijuesca a conocer la historia de los Pedros, los reyes peleones lo dejaron hecho unos zorros pero aún conserva una torre, gran parte de sus murallas y la iglesia fortificada.  


Fotografía de Piedad Lopez.

Busquemos y encontremos muchos fósiles junto a una era.

El río Manubles tiene bellas cascadas, a todos nos cautivó la del Pozo de los Chorros


Aprendimos a distinguir con una lupa los musgos de los líquenes.





Llegando a la montaña de colorines, los niños dudaban de que pudiera existir una montaña así, pero...



Finalmente, ¡LA ENCONTRAMOS!

Fotografía de Piedad López.

María Blasco, de la Asociación Carrabilla, nos enseño muchísimas cosas del valle. Los niños no olvidarán...




Al final de la mañana, lo pasamos en grande con Piedad, que nos enseñó a hacer la colada en el antiguo lavadero de Bijuesca como se hacía antes.



Los pequeños, lo hicieron muy bien y con ganas. No hubo que decírselo dos veces, estaban deseando mojarse y hacer mucha espuma con ese jabón tan raro que hacían antes.




Una vez terminada la colada, nos despedimos todos, muy contentos de haber comprobado que la montaña de colorines era real y dando por finalizada nuestra jornada de cuento en el bello Valle del Manubles.




Os dejo con la crónica de uno de los pequeños que asistieron, todo un bloggero al que ya había leído anteriormente cuando narraba sus visitas al Moncayo (aunque allí no lo reconocí, soy doña despiste), vamos a tener que ficharlo para lo nuestro... jeje, o él a nosotros.




miércoles, 20 de marzo de 2013

Día Mundial Forestal en el Parque Natural del Moncayo



El 21 de marzo es el primer día del otoño en el hemisferio sur y el primer día de la primavera en el hemisferio norte. De este modo, para marcarle carácter simultáneo en todo el mundo, los estados miembros de la Organización de Naciones Uidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) eligieron, en 1971, esta fecha para celebrar el Día Forestal Mundial.

El día 24 de marzo, para celebrar este día tan especial, en el Centro de Interpretación de Agramonte del Parque Natural del Moncayo se realizará la actividad: “Paseos en familia”  En esta actividad se conocerá, con la ayuda de un guía, la presencia de los habitantes del bosque y la evolución del mismo a través del tiempo. La actividad comenzará a las 10:00 y terminará a las 14:00 horas.

Además, a través de la web www.rednaturaldearagon.com, podrás participar en el concurso de fotografía.

Fuente:  Red Natural de Aragón.    





jueves, 14 de marzo de 2013

La increible historia del Ecce Homo de Borja: comienzan las votaciones.




"Recuerdo aquellos espesos días de niebla en el Santuario de la Misericordia, esperando... -Cariño, es Magia -me dice..."

La increible historia del Ecce Homo de Borja continúa: ¡comienzan las votaciones! Los internautas somos partícipes del concurso, ya que en el resultado de la votación seremos considerados como un miembro más del jurado. Puedes votar aquí:


No perder de vista los fines del concurso:

- Dar a las personas de todo el mundo interesadas en el caso Ecce Homo del Santuario de Misericordia de Borja, la oportunidad de participar, y contribuir así a la creación de un espacio único a nivel mundial.

- Crear el Primer Museo Mundial de Pintura monotemático sobre el Ecce Homo, en el Santuario de Misericordia de Borja.

- Impulsar una fundación sin ánimo de lucro que gestione los recursos generados del Museo, orientándolos al estudio y ayuda de personas afectadas de minusvalías severas.

¿Cuál te gusta más?

Entradas relacionadas:

 

miércoles, 13 de marzo de 2013

Senderismo para niños en el Valle del Manubles.


SENDERISMO PARA NIÑOS
Excursión a la montaña de colorines de Bijuesca.
Domingo, 24 de marzo de 2013

Vive una jornada de cuento en el Valle del Manubles. Partiendo de la plaza del pueblo subiremos al castillo, bajaremos a visitar la cascada del pozo de los Chorros y continuaremos hacia la montaña de colorines, finalizando en el lavadero de Bijuesca. Con actividades para que los niños conozcan la naturaleza y las antiguas costumbres del valle.

Organiza: Asociación Cultural Carrabilla
Colaboran: Asociación rural Sierra del Moncayo - Casa Rural Manubles - Grupo de trabajo "El río que nos une".

EXCURSIÓN A LA MONTAÑA DE COLORINES en BIJUESCA (ZARAGOZA). AL REGRESO, ACTIVIDAD PARA LOS NIÑOS EN EL LAVADERO

Punto de encuentro: a las 10.00 h en la plaza Mayor de Bijuesca ( Zaragoza)

Duración aproximada: 2 horas y media.

Excursión familiar - Actividad gratuita

Esto es una quedada: cada uno se hace cargo de sus actos y necesidades.
Difundir: Queremos dar a conocer el Valle del Manubles.

MATERIAL RECOMENDADO: Calzado cómodo, Ropa de abrigo, Gorro para el sol, Agua, Cuaderno de Campo, Prismáticos.

Más información: carrabilla@telefonica.net
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/546367182050454/




martes, 12 de marzo de 2013

Va de botijos: aire, tierra, agua, fuego... (3ª parte)

Entradas anteriores:




Pude ver a aquella niña que ordenaba los botijos ¡con tanto amor! El cierzo enredaba sus negros rizos, sus pequeñas manos amasaban la tierra mojada con el agua  de la Huecha que el fuego endurecería... pero no a su corazón, aquellas vivencias sólo marcaron su franca mirada y le hicieron  más fuerte. Ha sido una de las mejores experiencias que he tenido oportunidad de vivir, de su mano y siguiendo su dulce voz.

Gracias Teresa.

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Seguimos en Magallón conociendo su pasado alfarero y  tras visitar el pequeño "polígono" de hornos alfareros, únicos e incompresiblemente invisibles, nos dirigimos al monte el Quez de donde se extraía la arcilla. Teresa nos cuenta como a su padre le cayó una gran roca sobre la espalda picando allí y estuvo mucho tiempo en el hospital de Zaragoza. Cada obrador tenía un pedacico de cantera alquilado al ayuntamiento de Alberite de San Juan, propietario del terrero.



Cantera del Quez (Alberite de San Juan)

Este monte tiene mucha historia ya que aquí se encontró una importante necrópolis islámica, creo que la más grande de Aragón y la segunda de España pero la carretera que separa los términos era más importante y valiosa... En el mismo paraje resiste una enorme y antigua nevera donde se conservaba la nieve, que se hunde sin que nadie parezca poner remedio... Ver: "Hay que salvar la nevera de Alberite de San Juan"

El pasado no tiene valor en el presente y los lamentos de nada servirán en el futuro. Los pueblos se apagarán porque lo viejo no tiene valor, sin anclajes en el pasado no sabremos quienes somos ni adonde vamos.

Nuestra amiga Teresa, nos cuenta su niñez, tiene muy claro de donde viene y a donde le gustaría llegar, ama el arte del barro aún habiendo sufrido su dureza. Volvemos a Magallón muy agradecidos por todo lo aprendido pero aún hay más. En las naves donde se encuentra su tienda de cerámica quedan muchos recuerdos del pasado, algunos sólo en el aire, otros en fotografías, otros en la memoria y en el corazón, tristezas y alegrías...

Recuerdos...


Tras la mezcla del mineral con el agua se dejaba el barro una
noche al raso pegándolo en una de las paredes del patio.



El barro se maceraba pisándolo con los pies descalzos

Manuel Salvador, uno de los últimos alfareros de Magallón.

Al horno.

Aire, agua, tierra, fuego...

Nuestro protagonista: el rallo.

Cuatro generaciones de alfareros dejaron en este lugar su huella aunque ya no hay tornos ni horno pero sí entramos en el taller donde su padre trabajaba y vemos las tablillas donde colocaban los botijos, una de las balsas donde se hacía el barro y el eco de muchas vivencias. Allí siguen Teresa y su hermana trabajando con la misma ilusión que sus antepasados, vendiendo belleza e ilusión. Ve a conocerlas, sus típicos botijos, cerámicas de todo tipo y bellos objetos de decoración y regalo a unos precios sorprendentes merecen una visita.

Fotografías pertenecientes a Teresa Salvador.



Fin.

www.facebook.com/CeramicasSalvador
Plaza de Aragón, 5 - Magallón (Zaragoza)
Teléfono 976 85 80 55


miércoles, 6 de marzo de 2013

Va de botijos: los alfares de Magallón (2ª parte).



 >> Va de botijos: el rallo y el castillo (1ª parte)

Continuamos nuestra visita con Teresa, de Ceramicas Salvador, por el pasado alfarero de Magallón. Nos cuenta lo dura que era la vida del alfarero y como su padre picaba y portaba la arcilla de la cantera para hacer el barro en balsas y moldearlo después de un largo proceso de preparación del material que te contaré en un tercer y último post.

Después del trabajo en el torno, se oreaban los botijos al aire libre antes de cocerlos.  Lamentablemente ella no conserva el horno de su familia pero nos lleva a conocer las ruinas de un poblado alfarero cercano al pueblo donde quedan los restos de siete alfares. En este lugar, llamado "la rallería", se fabricaban cientos y cientos de botijos conocidos como "el rallo" y del que te hablé en la entrada anterior.




Conocidos como hornos árabes, pero usados ya por celtiberos y romanos, los alfares suelen ser de planta cuadrada, construido en piedra exteriormente y adobe en su interior. Como combustible se utilizaba leña.





Los hornos tenían dos cámaras, una inferior para la leña y otra superior abovedada con una puerta que permitía el paso de un hombre para colocar las piezas con extremo cuidado pues de ello dependía que se rompieran las menos posible, siendo una fiesta comprobar que esto no había ocurrido. La cámara superior donde se cocían las piezas se llenaba al máximo y se cerraba con ladrillos de adobe y barro. Teresa nos contaba que su padre tenía que subir al techo del alfar para recoger por los respiraderos unos pequeños chivatos de barro que le servían para saber si las piezas estaban acabadas, era visto y no visto como subía y bajaba soportando altas temperaturas. La cocción, de diez a doce horas, alcanzaba los mil grados centígrados.


 
 


Cada alfar contaba a su vez con otras dependencias  donde se elaboraban y protegían las piezas crudas por cocer y la producción ya terminada. Aún quedan dentro de ellas alguno de los bancos donde se colocaban las tablillas con los botijos y cántaros tras el torneado.

 
 

Es lamentable como se encuentran estos alfares, habiendo desaparecido los tejados todo se derrumba y vuelve a ser barro. Teresa y yo, aún tenemos la suerte y la capacidad de imaginarlos como si el tiempo no hubiera pasado y todo siguiera en pie. Cae la tarde y la imagen del Moncayo nevado luce bella en un horizonte que comentamos aquellos alfareros también admirarían.

Antes de que el día acabe, nos acercamos a la cantera muy cerca de allí pero ya en término de Alberite de San Juan. Pero eso te lo cuento otro día...
 





 Enlaces recomendados:

lunes, 4 de marzo de 2013

Va de botijos: el Rallo y el Castillo (1º parte)

El rallo (botijo aragonés)

Nunca me fijé en aquellos arrinconados botijos...

De la mano de Teresa Salvador, hija y nieta de alfareros, te voy a llevar a los desaparecidos alfares de Magallón donde reinó el Rallo o botijo aragonés. Desafortunadamente, de estas "rallerías" apenas quedan algunas ruinas y muchos recuerdos, que entre todos intentaremos rescatar.

Pero antes, vamos a conocer más sobre el auténtico y original botijo aragonés conocido como rallo, rajo o botija de reja. Quiero que te fijes bien en él porque, si no lo remediamos, muy pronto va a ser pieza de coleccionista, los fabricados en el Moncayo ya lo son...

El botijo no sólo refrescaba el agua sino que también permitía su transporte sin peligro de derramarla. El rallo o botijo aragonés se caracterizaba  por su forma de cántaro más o menos estilizado con una o dos asas, cedazo en la boca para que no cayeran insectos y el típico pitorro o pichote.

Boca, pichote y asas del rallo.


Los mejores se fabricaban en Magallón, ya que la arcilla del terrero de la vecina cantera del Quez era plástica, porosa y con muy pocas impurezas que la hacían ideal para estas fresqueras portátiles.



Las neveras arrinconaros los botijos. Manuel Salvador, padre de Teresa,
inventó el botijo nevera para adaptarlo al espacio de estas.

Son 9 los alfares que había en el término, dos en el pueblo y siete junto al terrero. Todos ellos dedicados casi exclusivamente a la producción de botijos que se repartían por todo Aragón.

Existen otros muchos modelos que puedes encontrar en la tienda de nuestra amiga Teresa, allí en Magallón, donde muy a gusto te explicará sus características y usos. Hay incluso unos chiquiticos para los niños, hay que entender que los de adultos tenían que pesar para ellos... Ella te avisará que tienen un uso de un año, peroooo, luego son un adorno ideal muy rústico y ¡en peligro de extinción!


Botijo conocido como el "castillo"


A nosotros nos llamó la atención el conocido como "el castillo", botijo de lujo, con varios pichorros pero sólo uno agujereado, ¿cual? Aaaah.... tendrás que adivinarlo antes de mojarte.

El próximo día te cuento y te muestro como eran los hornos y los alfares de Magallón. Continuará...



Enlaces recomendados:


Como curiosidad... los animalicos también tienen derecho a tomar agua fresca.


 

THVRRAKOS, el celtíbero.

Tras un intenso fin de semana, viajando de nuevo al pasado de estas tierras, recupero mi actividad bloguera para contaros las maravillas que he conocido en este último viaje en el tiempo.

El pasado sábado, 2 de marzo, asistí a la presentación en Tarazona de un interesante comic del dibujante Moratha, con guión de Lorién Majarena, gran conocedor de la historia celtíbera. Allí comprendí en gran  medida, el carácter actual de las gentes del Moncayo, y la respuesta a muchos porqué. Tienes que saber que un 70% de los genes del moncaíno son celtíberos, cosa de lo que hay que enorgullecerse ya que, contrariamente a los tópicos, fueron una civilización muy avanzada que supo muy bien lo que hacía cuando se instaló en estas tierras: aquí no les faltaría caza, agua, madera, minerales, en fin, todo lo necesario para sobrevivir. Cierto es que fueron un pueblo muy guerrero pero sin conciencia propia de nación, esto les perdió... Copiaron los romanos sus fuertes espadas y pudieron con ellos, fíjate tú que la gladius hispaniensis que dio nombre a los gladiadores es una copia de la espadas celtíberas que las aguas calcáreas y calizas del Moncayo forjaron y dieron fama.

Los autores de Thurrakos nos cuentan una historia atemporal ubicada en una sociedad celtíbera que podría extrapolarse a cualquier época, incluso a la actual. Esto no quiere decir que no se hayan cuidado hasta el extremo los escenarios donde transcurre, adaptándolos todo lo posible, y más, a la época  La trama sorprende y engancha por lo que no es de extrañar que lleve ya más de 3500 ejemplares vendidos.

Fuente: thurrakos.blogspot.com.es/


A mi me ha sorprendido agradablemente y me alegro mucho de haberme dejado caer este sábado por la sala Albiana de Tarazona, donde se realizó la presentación, y seguir aprendiendo amenamente más historia del Moncayo. Añadir que esta publicación ha recibido el apoyo de grupos de acción local de diferentes zonas de la celtiberia, en eso parece que algo vamos aprendiendo...

Más información en thurrakos.blogspot.com. De venta en www.oletuslibros.com (7€)


GUIONISTA: Lorién Majarena - DIBUJANTE: Moratha