jueves, 23 de junio de 2011

BURREN. Parque Arqueológico/Natural I Edad del Hierro (2ª parte)


Uf, ya estamos en verano y no acabo de soltar lastre pero ya ilusiona pensar en las vacaciones y en tener más tiempo para dedicar al "Encanto del Moncayo" . Tenemos la carpeta "pendientes" a rebosar de muchas de nuestras últimas escapadas primaverales y la de "proximamente" echando humo de todo lo que se está cocinando en ella para este verano.

De momento, quiero llevarte a un lugar mágico del Campo de Borja del que ya te he hablado en una entrada anterior pero donde tenía pendientes un par de cosillas que visitar, se trata del arqueódromo de Burren en Fréscano. La primera vez que visitamos este parque natural y cultural no pudimos subir al mirador porque hacía demasiado calor para ello - creo que era agosto - así que volvimos en abril durante la I Jornada de Puertas Abiertas y Arqueometalurgia de Burren y pudimos asistir a una de las visitas guiadas que se organizaron ese día. Aprendimos muchas cosas de los "mañicos" que habían vivido en estas tierras durante la I Edad del Hierro, habitando en los cerros que se elevan junto al río Huecha por aquel entonces mucho mas caudaloso.  El Moncayo al fondo del valle les proveía del mineral que necesitaban. Mediante la técnica del soplado con una caña y una tobera de barro en su punta, unos arqueólogos nos mostraron como los pobladores del yacimiento extraían el cobre del mineral. Recubrieron con brasas una vasija de barro llena de malaquita triturada y tras varias horas soplando en el interior de las brasas consiguieron extraer unas preciosas bolitas de cobre rodeadas de escoria negra.



Al fin pude entrar en la reproducción de la vivienda que allí se encuentra, ambientada para la ocasión, donde asistimos a una interesante explicación sobre ella y las reproducciones de objetos encontradas en los yacimientos, colocados en el lugar que les correspondía dentro de la casa. De eso no os pongo fotos porque me embobo con las explicaciones y porque es mejor que lo veáis en directo, ya que las diferentes zonas del interior se van iluminando poco a poco según se van descubriendo hasta que al final la habitación queda completamente iluminada e incluso puedes recorrerla.



Pero lo que más me apetecía era subir a lo alto de una de las "dos teticas" por una senda natural que sube a un mirador, aprovechando las canalizaciones del primer proyecto de canal de elevación de aguas de España diseñado por Aureliano Armingol, natural de Fréscano, éste se materializó en el Canal de Lodosa que finaliza en Frescano y que posibilita el regadío de los campos de tierras de secano. Fue toda una experiencia para los niños ya que se pasaba por un túnel que sufrieron nuestros riñones pues los mayores teníamos que agacharnos para atravesarlo y aún se hace largo pensando en las telarañas que rozaban nuestras cabezas, ¡¡ayyy!! Pero valió la pena ya que desde lo alto del Burren hay una magnífico paisaje que se pierde en el horizonte, todo el valle de la  Huecha nos rodeaba. Desde allí arriba el guía arqueólogo nos contó como era aquel valle en la época de estos poblados y donde se encontraban los cerros con otros yacimientos: Morredon, el Cabezo de la Cruz, San Gil... Muy pero que muy interesante.



Tras acabar la visita guiada fuimos invitados a comer unas exquisitas migas bajo la sombra de los árboles que ordenó plantar el anterior alcalde, una persona encantadora con la que tuvimos el placer de charlar un buen rato y padre del actual alcalde, impulsor del parque, al que ya conocimos en nuestra anterior visita y al que pudimos saludar de nuevo. ¡Bravo José Mari! cuando las personas creen en los sueños se hacen realidad. Hasta la próxima.

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