miércoles, 5 de octubre de 2011

La fuente de los huevos podridos.


Había oído hablar yo de esta fuente y no quería irme de Agreda sin olerla. Sí, has leído bien, sin olerla porque su olor a huevos podridos le ha dado su nombre y  fama, aparte de sus excelentes propiedades. Su fuerte olor es debido a la presencia de un gas llamado sulfuro de hidrógeno disuelto en el agua, lo que le da ese característico olor aunque su sabor no es desagradable, lo único que luego el gas por algún sitio tiene que salir... Como curiosidad, decir que los niños solían tirar en su interior monedas de cobre para recogerlas luego blancas y que se haya canalizada desde 1948 aunque su aspecto exterior parece más reciente.

Se encuentra en el paradisiaco Paseo de la Dehesa de Ágreda, un lugar maravilloso que te mostraré en breve. Yo la hubiera llamado la "Fuente de la Belleza" porque el "aroma" no es para tanto y su agua es muy útil para curar los granos, ezcemas y demás afecciones de la piel, tanto el agua como el sedimento que deja su componente sulfuroso te ayudan a mantener un cutis envidiable y seguramente la bella bruja Dorotea volaría allí desde Trasmoz a recogerla, vamos pienso yo.

Sus características terapéuticas, según allí rezaba un cartel informativo, son las siguientes:

"Las principales acciones terapeúticas de estas aguas mineromedicinales, académicamente denominadas sulfuradas o sulfhídricas son: antirreumáticas, antialérgicas, desintoxicantes, antiflogísticas, antiácida, antiinflamantorias. Utilizándosse en afecciones reumatológicas, de la piel, de las vías respiratorias y otorrinolaringológicas, odontoestomatológicas, procesos ginecológicos y otros. La administración del agua puede ser por vía oral, inhalatoria y tópica"

Amén.

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