lunes, 12 de marzo de 2012

Circular: Por el encinar de Valdeabeja.

Encinar y sierra del Moncayo

Esperando a la primavera nos refugiamos en los encinares del somontano del Moncayo, aunque sin poder desviar la mirada de las cumbres nevadas. Estos días hemos recorrido varios de ellos pero hoy te llevamos a dar una vuelta por un encinar que conocemos bien, pues arropa y protege Villa Encanto, se trata del encinar de Valdeabeja.

Alcalá de Moncayo


Comenzamos desde Alcalá de Moncayo, rodeado de almendros que timidamente comienzan a florecer. Cruzamos el pueblo por su calle principal, pasando el lavadero y un pequeño deposito de agua, hasta llegar al encinar que bordearemos tomando el GR-260 dirección a Talamantes, pasando de largo el desvío a la urbanización Villacumbres. Las peñas de Herrera ejercen su poderoso magnetismo al fondo del barranco, sin conseguir que olvidemos fijarnos en los muchos encantos del camino: como el muérdago formando pompones en los almendros abandonados, el crujir de ramas en el interior del bosque, donde seguro viven animales salvajes, y los verdes campos de cereal en las cañadas que cruzan el encinar. Las abejas, que seguramente tendrán mucho que ver con el nombre de Valdeabeja, visitan los romeros en flor. Son ricas y variadas las mieles que por aquí se encuentran y que podrás comprar a los mieleros de los pueblos de esta zona.

¡A la rica miel de romero!


Muy pronto nos adentramos en la zona más espesa del encinar, pero siempre con la sierra asomando por encima de las ramas. En los claros del bosque resisten pequeñas bordas o parideras, en ocasiones acompañadas de charcas que los animales utilizan como abrevaderos y donde el cielo se mira.


Charca para el ganado.

Al llegar al cruce con el GR-90 abandonamos la pista para seguir las señales de este otro sendero de gran recorrido que se dirige hacia Añón de Moncayo. Pasaremos junto a un vallado para ganado y una nueva charca en su interior a la que nos asomamos para contemplar la simetría de cielo, montaña y agua. Continuamos el camino que en breve se desvía a la derecha adentrándose en el encinar, encontraremos la marca del GR  asomando como un telescopio en el interior de una balsa que rellena un riachuelo que baja de la montaña. Antes de desviarnos, andamos unos metros para conocer las grandes parideras de Lestosa y las mas antiguas de Valdeavellano junto al barranco del mismo nombre, también conocido como Barranco de los Moros.


Barranco de Valdeavellano o de los Moros.


El camino por el encinar se hace monótono, a poco más de 300 metros nos espera un nuevo cruce que  nos hace girar a la derecha. En la siguiente bifurcación será el camino de la izquierda el que tendremos que tomar. Seguiremos las marcas rojas y blancas del GR hasta cruzarnos con una nueva pista que nos retornará al pueblo por la derecha, pasando antes por una urbanización de chalets.

Encinar de Valdeabeja.


Pronto llegaremos de nuevo al bonito pueblo de Alcalá, un excelente mirador desde el que podremos echar un último vistazo al imponente y omnipresente Moncayo, nevado estos últimos días del invierno. Es un bonito paseo de unos 10 km de longitud, apto para todas las edades, que te mostramos en el siguiente vídeo:


1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho el video.
    Me apunto la propuesta de excursión :D

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