martes, 27 de abril de 2010

La Magia de la Montaña.

Ya no humea el Moncayo. La poción mágica está lista y desde las entrañas de la montaña se extiende por sus cavidades junto a aguas cristalinas que aunque parecieran de inocente pureza, antaño forjaron poderosas armas.

Paseamos por Morana, en Añón de Moncayo, muy cerquita de nuestra villa. Bajo nuestros pies, un mullido verde acolcha nuestros pasos y pequeñas mariposas azules nos guían hacia un torrente que desbocado corre entre las rocas. Regueros de poción borbotean bajo las piedras y nos intentan alcanzar pero precavidos preferimos evitarlos. Nuestras pequeñas amigas celestes se posan en las cabezas de los niños que ríen maravillados. Almorzamos con pan de Vera, sentados sobre una gran piedra que forma una honda poza en el joven Huecha y el sonido del agua oculta nuestras risas y voces.

Formamos parte del encantamiento que transforma el lugar hechizando a todos los que por allí pasan. El valle nos atrae hacia su interior pero un muro de agua impide el paso. Todavía no es el momento para conocer sus secretos, los barrancos son peligrosos y es demasiado el poder que se ha liberado. Tenemos que irnos pero el hechizo ha funcionado y regresaremos pronto, cuando la magia se pose y el exponerse a su belleza no duela tanto.

Cartas desde mi villa ;o)

Fuente de la Tana en Morana (Añón de Moncayo)

2 comentarios:

  1. Hola Rocio: Esta entrada me trae recuerdos de la primera vez que descubrí Morana. Habíamos alcanzado su cabecera desde Beratón y el Hoyo todavía guardaba nieve. Descendimos junto al barranco que bajaba bravio y en ese momento no sabíamos que deberíamos cruzarlo varias veces. Dado el gran caudal, tuvimos que descalzarnos las botas en numerosas ocasiones. Menuda aventura vivimos en ese barranco precioso. Luego subimos por el de Horcajuelo, algo más abierto y con menos caudal, por lo que pudimos disfrutar al fin de un agradable paseo de regreso a Beratón. Para mi es uno de los rincones más maravillosos del Moncayo y mucho menos visitado que la zona del Hayedo por ejemplo.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. Es cierto que es poco visitado, no nos cruzamos con nadie ese día. Únicamente había turistas en el parking de Morana. Por cierto, hay un camino alternativo por el margen izquierdo también señalizado con las mismas marcas blancas y amarillas o con mojones, un poquito más incomodo pero siempre mejor que cruzar el barranco tantas veces :o)))

    Saludos!!

    ResponderEliminar