viernes, 17 de agosto de 2012

En la Mina Petra y su lago esmeralda (Vía Verde)



Creí soñarlo pero aquel lago esmeralda era real...

Viajaba por tierras del Moncayo soriano, hablando por teléfono con Ramiro del "Nido de Águilas" que me contaba algo de una vía verde muy bien acondicionada en Olvega, cuando vi un cartel que llamó mi atención. ¡Para aquí! -le dije a Manuel que conducía. Íbamos buscando las ermitas de Olvega y justo allí estaba la de la Virgen de Olmacedo, y mira que casualidad que junto a ella comenzaba una de las entradas a la vía de la que me hablaba Ramiro. Había leído sobre ella y sobre la mina a la que conduce pero hacía mucho calor aquel día y había descartado ir.



Ver aquel camino verde, los rebollos y la mina quebrando el monte Regajal al fondo fue demasiada tentación; así que nos pusimos las botas, sacamos las mochilas y los bastones y nos pusimos en marcha hacia la mina Petra y su bello lago esmeralda, que soñaba con conocer desde que lo vi hace un tiempo en una fotografía.




El sol del mediodía caía con fuerza en una de las olas de calor de este verano, pero el paisaje refrescaba el alma y cientos de mariposas nos acompañaron durante todo el camino haciéndonos sonreír.

Existen tres posibilidades para recorrer el trazado por el que circulaba un pequeño tren minero que unía la mina con Olvega:

- Circular de Olvega por el camino de la ermita y volviendo por el camino de la Vía Vieja (6,3 km)
- Ruta Mina Petra por la Vía Vieja desde Olvega (4,7 km-ida)
- O, como en nuestro caso, pasear desde la Ermita de la Virgen del Olmacedo, 2,4 km hasta la mina.

No tiene perdida, el camino está asfaltado y pintado de verde y hay zonas de picnic, fuentes, carteles informativos e incluso un circuito de gimnasia.

Rebollar

Fuente Cascarrera

Una vez en la mina hay que tener cuidado y no alejarse del camino porque hay peligro de derrumbes. Existe un pequeño lago artificial de color esmeralda posterior a la explotación de la mina que recoge las aguas de los manantiales de la zona. Frente a la mina el Moncayo, siendo este lugar un estupendo mirador de nuestra montaña desde la hermana Sierra del Madero.





De vuelta a la ermita, fascinados,  pensamos en regresar pronto y recorrer más tranquilamente todos los rincones de este sorprendente lugar. Hemos estado en Olvega hospedados y estamos muy contentos de haber conocido esta pequeña ciudad y a sus encantadores habitantes. Al otro lado de la Raya hay mucho que ver y conocer, hay que volver...





4 comentarios:

  1. Viaje anotado en la agenda. Tiene muy buena pinta. Saludos!!!!!!

    ResponderEliminar
  2. Creo q esta muy bien explicado.. Merece la pena visitarlo.

    ResponderEliminar