sábado, 4 de agosto de 2012

Las encinas gemelas de Ambel.



A pocos metros de Villa Encanto existen verdaderas maravillas que parecen cubiertas de un halo de invisibilidad para las personas que caminan con los puños prietos y la cabeza gacha o con la vista fija en una meta... ¡se pierden tanto, tanto!

Dos enormes y solitarios "arbolitos" me tientan cada vez que paso junto a ellos, tan solo están a un paso de la pista que une Alcalá de Moncayo y Ambel pero siempre tengo prisa cuando paso por allí. ¡Prisas, prisas! ¡Qué narices, frenazo, es hora de conocerlas y mostrarles nuestros respetos!

Querid@ encantad@ tengo el honor de presentarte a dos honorables carrascas amparadas por el mismísimo conde: las encinas gemelas de Ambel.




El mundo es mucho más bello bajo sus ramas, corro a protegerme en ellas del fuerte sol del mediodía y como una empequeñecida Alicia contemplo los horizontes desde el altozano donde se encuentran, sintiéndome en uno de los centros de mi universo moncaíno.



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