jueves, 19 de julio de 2012

El Pilón Sagrado de Calcena.

"La Fuente"
La Pila o Pilón de Calcena es una roca de poderes inimaginables y desconocidos para los turistas que pasan de largo por el lugar donde se encuentra, fijando sus miradas en la bella torre de la colegiata, el paisaje kárstico del valle o en el alegre río que lo recorre. Los pocos forasteros que asoman al pequeño estanque, que hay junto a la carretera, no saben que están frente a “LA FUENTE” de Calcena y que la piedra que hay en su centro es la Pila o Pilón.


La Pila o Pilón

Cuenta la leyenda que el manantial que mana en su “hondo” dejó de hacerlo en tiempos antiguos de manera inexplicable. Pudiera ser por sequía, derrumbamientos o seguramente por castigo divino; los humanos de vez en cuando necesitamos un pequeño tirón de orejas para retomar el camino correcto.

El caso es que los calceneros no vieron más solución que recurrir a los santos del pueblo para que intercedieran por ellos allá arriba. Fue Santa Constancia la elegida y sus reliquias colocadas en un peñasco, el Pilón, traído de propio con toda la parafernalia que el evento requería hasta situarlo en el centro de La Fuente que, inexplicablemente, apoyando en él a la Santa volvió a manar hasta nuestros tiempos. Bueno… siempre y cuando no hagas la gracia de llevarte la piedra, ya rota y pegada por varios intentos de fastidiarla, en los que de nuevo se seca la fuente. Eso sí, sus ateos ladrones sufren diversos males hasta que la reponen, siendo reconducidos a la Fe al ver las consecuencias de su fechoría.

Los gozos que se cantan a la Santa recuerdan lo sucedido: "A esta fuente caudalosa/ Se le secó su corriente./ Luego que bajó Constancia/ salió el agua prontamente./ Qué milagro tan patente/ es muy digno de alabanza./ Rogad a Dios por nosotros/ gloriosa Santa Constancia".

El valor de esta fuente sin nombre, a la que algunos recuerdan como la del Prado o San Miguel por encontrarse en dicho lugar, va más allá de la paparrucha que un abuelico, allí sentado, decía era la historia que acabo de contarte pero que muchos allí conocen (cada vez menos). En ella se encuentra unos de los lavaderos más antiguos de la zona, pues su fábrica románica lo fecharía en los siglos XI o XII. Agachadas en las losas inclinadas del fondo del pequeño estanque lavaron las mujeres, hasta que a mediados del siglo pasado les construyeron uno techado y mucho más cómodo, unos metros más allá del caudal. Al otro lado, junto a la carretera, los “caños del tinte” quedan como recuerdo de una hipotética fábrica de tinte que teñiría los paños realizados por los batanes que allí había y que el río Isuela movía.

Antiguo lavadero de La Fuente.


La Fuente no era sólo lavadero sino que también abrevadero. Aún recuerdan los del pueblo una barra de hierro que la dividía en dos mitades, evitando que las bestias pasaran al hondo del manantial. La barra es recordada con cariño pues era utilizada para equilibrios de los mozos y bromas varias: en la noche de San Juan allí colocaban las macetas del pueblo, y algún queso puesto a la fresca, para ver las pantorrillas de las mozas que arremangadas iban a recuperarlas.


Rampa del abrevadero, caños del Tinte (a la izquierda) y lavadero. Tras la piedra
un barra de hierro impedía a los animales pasar al "hondo".

Las primeras veces que visité Calcena no eché cuenta de la Fuente, la última fui de propio a retratarla para contarte… Ahora ya lo sabes, si vas por allí asómate a “La Fuente” y recuerda sus historias.


5 comentarios:

  1. gracias Rocio,,,decenas de veces bebi en esa fuente,,y nunca me interese por ella,,,gracias a ti sabemos mucho mas,,,,

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    1. Gracias a ti David por cruzarme al otro lado, a ver cuando repetimos y vamos a echar otro trago en La Fuente!!

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  2. Gracias por este relato tan hermoso... sí ciertamente han sido mucho litros y litros los qu ehemos subido d ela fuente a casa cuando aún no había ni conducción de agua y nada más llegar había qu eir pirmero a por agua... recuerdos d enostalgias pasadas... sí, siempre hermoso el recuerdo

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    1. Calcena es un gran pueblo con historias y leyendas muy bellas. Gracias a ti, me alegra mucho que te guste.
      Un abrazo.

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  3. Gracias Rocio, por esta maravillosa historia de la fuente de mi pueblo!Rafael, yo tb iba a cojer agua con mi madre,que llevaba un cantaro en la cabeza,otro en el ancon,y el botijo en la mano,y yo le subia a mis abuelos hasta el Castillo un botijo de agua fresca,despues que salia de la Escuela!La fuente antes era mas guapa!Estaba siempre limpisima y,llena hasta la puntica de la piedra,y si te caias te ahogabas,eso me decian a mi!Somos unos romanticones!Gracias otra vez,por contarnos la historia y por las fotos!Eres un encanto!Besos a los dos!!!

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