martes, 17 de julio de 2012

Moros, un pueblo por descubrir.

¡Y llegó el día tan esperado! Puntualmente, a la hora acordada, aparecen nuestros buenos amigos Rocío, Manuel  y el pequeño Rubén, dispuestos a recorrer una pequeña parte de este valle tan hermoso, y a la vez tan desconocido y lleno de escondites, a la orilla del río Manubles.

Queríamos compartir con ellos el espectacular sendero que recorre parte del Manubles en la localidad de Moros, a pocos kilómetros de Bijuesca. Lo visitamos, Ramón y yo, a principios de la seca primavera que hemos dejado atrás, y tanto nos gustó, que  nos dijimos: ¡Aquí tenemos que venir con Rocío y Manuel!

Comenzamos el recorrido entre risas y alegría por el reencuentro. El pequeño Rubén, insiste en que quiere ver nuestras gallinas, pero le explicamos que  hay que aprovechar la frescura de la mañana para hacer el recorrido, puesto que hace calor y en buena parte del sendero la sombra escasea.

Vista del caserío de Moros desde el mirador de san Blas.

Vamos encontrando ya pocas flores, estamos en época de estío... pero algunas  plantas aromáticas y medicinales están en su mejor momento. Encontramos orégano, romero, gordolobo, hipérico... disfrutamos con las bonitas flores de la achicoria; vemos que las collejas al no ser cogidas por nadie en primavera y disfrutar de su rico sabor en una tortilla (por ejemplo) han dado paso a sus flores y ahora ya están secas, invitándonos a que las cojamos para hacer bonitos ramos junto con otras plantas secas.

Hermosa flor de achicoria.
  
Cardo, especie del género Cirsium.

Va apretando el calor, ello es compensado con la satisfacción de ver que nuestros amigos disfrutan del recorrido y el pequeño lo esta pasando estupendamente, aunque de vez en cuando nos recuerda que quiere ir a  Bijuesca a  ver las gallinas y el huerto.

El recorrido, como se ve, es espectacular. Llegamos a las cárcavas y estar a sus pies nos hace ver lo pequeños que somos bajo su inmensidad y belleza. Nos adentramos en un pequeño bosquecillo de carrascas y otras especies arbustivas que, junto con la sombra que nos proporcionan los chopos, dan un poco de frescura en esta mañana que empieza a ser muy calurosa.




Cárcavas o Talfor.
                                                             
Llegamos a la zona donde hay que cruzar el río, toca descalzarse. Cosa que agradecemos enormemente. Vemos a una pequeña culebrilla de agua que huye al sentir nuestra presencia y que hace que el pequeño Rubén no quiera descalzarse para entrar en el río. Entre risas y aspavientos exagerados conseguimos convencerlo y que resulte divertido para todos el cruzar el río.




El regreso, una vez cruzado el río y refrescados nuestros pies, lo  hacemos por un camino agrícola, cómodo, pero sin zonas sombreadas, por lo que se recomienda madrugar en días calurosos o hacerlo al atardecer. Campos de almendros sedientos, como todo el monte, nos acompañan hasta llegados al cartel interpretativo donde leemos  la información  sobre el caserío de Moros y su hermosa iglesia de santa Eulalia Emeritense, de origen Mudéjar, y disfrutamos de la  hermosa vista del caserío apretado .


Vista desde el camino agrícola de las cárcavas o talfor.

Peirón dedicado a san Roque.
                                                 

Vara de gordolobo con vista del caserío de Moros al fondo.


Fachada de tapial de una casa en Moros. Nos pregun-
tamos qué significado tendrán los agujeros de la fachada.

 
Aunque aquí no se aprecia, la casa data de 1723.

Y llegamos al pueblo, acalorados y sedientos entramos en el bar "El Mirador", donde nos atienden muy amablemente y saciamos nuestra sed  con unas bebidas frescas. Contentos por lo bien que lo hemos pasado, nos vamos a comer para seguir disfrutando por la tarde... y para que Rubén vea  el huerto y a las gallinas. ¡¡Cosa que nos ha vuelto a recordar al subir al coche!!

Texto y fotografías: Piedad López Sanchez (Propietaria de Casa Rural Manubles)

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Servicios en Moros:  Tienda de alimentación, bar,piscinas, panadería.

Alojamientos cercanos:
 Albergue de Torrijo de la Cañada: 629.119.271

 
Bijuesca:



4 comentarios:

  1. Hola! Los agujeros en las fachadas se producen por el encofrado (una especie de molde) que sirve para crear cada bloque del tapial. Saludos desde México.

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    1. Muchas gracias por la información.
      Saludos!!

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  2. Los agujeros los he visto en una iglesia aca en Cordoba Argentina, y el guia decia que era de los andamios pues no terminaron la iglesia (era de los jesuitas) y quedaron asi desde esa epoca.

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    1. Pudiera ser... pudiera ser...
      Gracias por la información!!

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