viernes, 4 de marzo de 2011

Cree en mi Moncayo.

No voy a engañarte, para sentir la magia primero hay que creer en ella. En mi Moncayo no encontrarás trucos ni artificios, solo hechizos potentes que como diría el poeta "impresionan profundamente el ánimo”. No hay más ciego que el que no quiere ver pero esta magia cura la ceguera incluso a los más incrédulos. La montaña es mágica y poderosa aunque no haya triples lumpings, ni trabajadores vestidos de gnomo. El encanto rural de sus pueblos es tal cual, no son de cartón-piedra, y para recorrerlos hay que ir a patita, no hay trenecitos chu-chu, ni burguers en cada esquina. Sus explosivos atardeceres no son los fuegos artificiales del fin de fiesta y los colores cambiantes de la montaña no son variados decorados, sino estados de ánimo de un gigante dormido. Las cuevas no son del terror, aunque te pueda aparecer en ellas algún que otro ser encantado. Si sigues las flechas verás lo que todos, pero si sigues la magia, encontrarás valles secretos con manantiales rebosantes de poción mágica o pequeños lagos que capturan la montaña y en su reflejo descubres duplicada la gran belleza de la naturaleza virgen.

En la vida diaria ocurre algo parecido. Para sentir tu magia tienen que creer en ti, tienen que ver más allá de sus decorados. Es una pena que hasta que no se te reconoce fuera, no se te valora como te gustaría en tu entorno más cercano. Me enfadan mucho los estereotipos, cuando no se ve más allá de ellos pierdes la oportunidad de conocer el encanto de las cosas y de las personas. No sé si te habrá pasado que cuando eres curioso y tienes afán de saber y compartir lo aprendido, mucha gente te tilda de “listo”, en el sentido peyorativo de la palabra. Yo sólo sé que no sé nada y cuanto más sé, más cuenta me doy de lo ignorante que soy pero estoy hasta las narices del complejo de tontos que tienen algunos, queda dicho. Me cabrea mucho y no consigo contar hasta diez pero sigo aprendiendo y ya llego hasta cinco ;o)

Sí, creo en mí y siento mi magia, comienza a darme igual lo que piensen, ellos se la pierden. Cree en la magia y se abrirán nuevos caminos que te hagan llegar a mi Moncayo.




"Mira el Moncayo azul y blanco, dame tu mano y paseemos"
 

6 comentarios:

  1. Jolines Rocío! te has quedado bien agusto eh? eso sí, tienes más razón que un santo exceptuando una cosa, ejem , yo también quiero un trocito de Moncayo jajaja;) no va a ser todo tuyo!

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  2. Jeje, un poquito... ;o) Ya sabes que yo te doy el Moncayo entero, mi Moncayo está hecho a mi medida, tú puedes hacertelo a la tuya.
    Hay mucha nieve!! Queda muy poquita en el jardín pero está toda la sierra blanca!! Mañana nos vemos, me he acordado del cuento ;o), le va a encantar.

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  3. buenísima entrada. Me encanta... además yo soy una gran forofa de la magia... de todas...

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  4. Me alegro de que te guste la entrada y la magia.
    Me dijo Mari Luz que erais amigas, a ver si coincidimos alguna vez. Saludos!!

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  5. pues encantada Rocío. A ver si Mariluz nos vuelve a invitar a su casita del pueblo y coincidimos

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