miércoles, 9 de enero de 2013

"La de Train" o de lo que puede deparar un molino.

Fabrica de harinas Hermanos Azagra

¡Hay que ver lo que da de sí un viejo molino!

Hace unos días mi buen amigo y compañero de caminos, David Lamana, me pregunta que si quiero visitar un antiguo molino y fábrica de harinas situado muy cerca de Vera de Moncayo. Por supuesto, le contesto que ¡me encantaría! Así que dicho y hecho, allí que fuimos y fue sorprendente lo que encontramos. No era sólo un molino sino todo un "polígono industrial", pero aún hay más...

Carmelo Azagra nos esperaba para explicarnos la función que tenían cada uno de las edificaciones que se encuentran junto al molino. La familia Azagra las compra a comienzos del siglo pasado a un francés que quedó por aquí tras la guerra, casado con una molinera de Trasobares con la que se dedicaba a fabricar papel. Es allí de donde se obtiene el papel para las cajetillas de cerillas de las fosforeras de Tarazona.


Acceso a la fábrica de papel.


Los fardos de papel se transportan a la ciudad cargados en caballerías pues aún no existe la carretera. Les viene de perlas  tener al herrero en el edificio que hay junto a la fábrica para que se ocupe de herrar las mulas. Posteriormente la herrería se utilizó para guardar cerdos pero aún queda el negro de los techos.



La casa del Herrero.


Había entonces papelera, herrería y batán, porque también se hacían paños. Los nuevos molineros se instalan en las viviendas de este pequeño poblado, allí tienen sus animales y huerta al lado.


Viviendas y cuadras.


El antiguo molino pasa a ser fábrica de harinas con la llegada de los Azagra, instalándose una moderna maquinaria que mediante un complejo sistema de rodillos  limpia, acondiciona y transforma el trigo que sube y baja de una planta a otra por un fantástico entramado de tubos y conductos de madera que aun se conservan, aunque muy amenazados por el hundimiento de parte del tejado. La harinera utilizaría la energía que genera una turbina hidraúlica, disponiendo de luz eléctrica incluso décadas antes que el vecino monasterio de Veruela. El proceso por el que pasaba el grano era el siguiente: se realizaba una primera limpieza en seco para separar polvillo y cuerpos extraños, luego el trigo se remojaba y depositaba en silos de descanso durante 24 horas antes de la molienda, una vez reblandecido pasaba de maquina a maquina tamizándose y despurándose hasta obtener la calidad deseada. Era incluso posible separar el gluten o la sémola en una curiosa máquina con ventanitas. La maquinaria es  la misma que me encontré hace unos años en una recuperada fabrica de harinas que habían transformado en un eco-museo  en Castello d'Empuries.


En el interior de la harinera se encuentran estas mismas máquinas pero
no en las mismas condiciones (Eco-museo harinero de Castello d'Empuries)

Que "alguien" rehabilitara las instalaciones y  diera a conocer el complejo proceso de transformación del grano en harina y la historia de este lugar sería un reto a conseguir y del que poder presumir.

Pero me esperan más sorpresas, pregunto a Carmelo el porqué de la frase "La de Train" en el rótulo de la fábrica. Me cuenta que es la ciudad de la que procedía aquel francés (¿Train?), pero tirando del hilo y uniéndolo a los sillares de piedra que nos muestra en las bases de los edificios y que dice encontrar cada vez que intenta plantar un árbol en la huerta, me doy cuenta de que estamos en el antiguo molino de Train y comienza mi viaje en el tiempo.





El término de Trahin (también aparece como Trait, Traid, Trahit) era el colindante por el sur al de Berola, donde se fundaría el Monasterio de Veruela en el s.XII. Antes de que llegaran los monjes, allí ya existían un molino, un batán y pequeñas granjas. Muy cerca se encontraba el Castillo de Monfort, que sería el antecedente del Castillo de Alcalá de Moncayo, fundado por el cenobio siglos después.  Esta y otras alquerías estaban probablemente habitadas por mozarabes, pues se piensa que la ventana germinada incrustada en la muralla de Alcalá pudiera haberse obtenido de una de sus iglesias. Incluso estos pequeños poblados agrícolas pudieran tener origen en antiguas villas romanas, lo cierto es que tanto romanos como arabes canalizaron las aguas del Moncayo que utilizaron para regar y utilizar su fuerza.

En el Moncayo no quedan apenas restos romanos ni mozarabes pero ¿los buscamos? Si ni siquiera conservamos los de nuestra historia más cercana... O hacemos algo o todo se perderá.


7 comentarios:

  1. enhorabuena compañera!!! me gusta haberlo compartido con ustedes

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un poquito de historia para conocer la procedencia del Molino: Romanos y árabes residieron por estas tierras antes de la reconquista cristina. La primera mención del pueblo de Vera data del año 1133 indicando que cuando los cristianos conquistan el lugar, los núcleos de población en el término municipal eran: Vera, una granja en Veruela y dos molinos o granjas (Trahint y otro junto al Huecha) que compartían una acequia en común. Los musulmanes se instalan en estas tierras, aprovechando las infraestructuras hidráulicas construidas por los romanos. Alfonso I el Batallador reconquista la zona del Moncayo (1119) y los cristianos ocupan el territorio permitiendo que los musulmanes continúen habitando la zona. Hacia 1146 D. Pedro de Atarés entrega Veruela a los monjes cistercienses, mientras la villa de Vera pertenecía a varios sres. entre ellos Atarés. Alfonso II de Aragón dona la villa al Monasterio de Veruela. Uno de los principales problemas que se encuentra el Císter al llegar a este lugar es que la mayoría de la tierra cultivable se encuentra en manos musulmanas. Para implantar su sistema de cultivo compran las dos granjas citadas (Trahint y la que estaba junto al Huecha) y trasladan a sus habitantes al pueblo de Alcalá. De este modo el Monasterio se hace con la propiedad de todo el término de Vera, se implanta el método de cultivo del Cister mediante el cultivo directo de sus propios monjes agrícolas y la distribución de la población del valle queda modificada: por un lado la villa de Vera de predominio cristiano y con los pocos musulmanes residentes y por otro el resto de los territorios pertenecientes al Monasterio. Un documento de 1194 acredita la entrega de Alfonso II Rey de Aragón a Veruela de los bienes de los musulmanes que habitaban en Vera, deduciendo su desaparición.

      Eliminar
    2. Muchas gracias por tus valiosos comentarios María Jesús.
      Un abrazo.
      Rocío.

      Eliminar