domingo, 28 de octubre de 2012

Depredadores no, gracias.

Jornadas micológicas en San Martín de Moncayo, especial niños.


"Hay otros reinos pero están en éste..."

Sabes que me encanta que vengas por estas tierras y te brindo un gran abanico de lugares mágicos y originales eventos que conocer pero... necesito que seas consciente de lo importante que es conservar y proteger todo esto. Quiero que quede huella en tu mente de tu paso por aquí pero no en la montaña.

Estos días el Moncayo está lleno de cazadores de setas, esos frutos con los que el reino Fungi nos obsequia en cuanto llegan las lluvias. Ha sido participando en las jornadas micológicas de San Martín de Moncayo cuando me he dado cuenta de lo poco que sabemos de este vecino reino. Queriendo enseñar a los niños, en unas actividades específicas para ellos, fui consciente de todo lo que tenemos que aprender los mayores. Y es que en el mundo de las setas hay mucho "listo" y mucho inconsciente, además de grandes y numerosos depredadores que arrasan los bosques. Quiero que sepas que no se trata de llenar cestas hasta arriba, tontamente, sino de aprender a seleccionar y capturar los ejemplares que vamos a consumir, conociéndolos bien porque en muchos casos comemos materia masticable condimentada pensando que es un manjar. Al no conocer la gran variedad y similitud de especies, confundimos la seta que creemos conocer con otras sin valor culinario o, lo que es peor, tóxicas y peligrosas. Las setas son polimorfas, es decir, que un mismo ejemplar puede tener formas y colores diferentes, por lo que no debemos guiarnos sólo por las fotos de una guía o la opinión de algún otro setero que pasaba por allí. Lo mejor es centrarnos en 2 ó 3 especies y conocerlas a conciencia antes de comerlas. Poco a poco, iremos ampliando las especies y especializándonos, aunque acabaremos consumiendo sólo nuestras preferidas, puestos a elegir...

Pero no es importante sólo conocerlas bien, sino que también es necesario conocer su función. Estos seres vivos tienen su misión y son necesarios en la naturaleza por lo que debemos respetar los ejemplares que descartemos sin destrozarlos ni arrancarlos. Los hay que se alimentan de materia orgánica muerta, devolviéndola al bosque reciclada. Otros parasitan los ejemplares más débiles de un bosque favoreciendo una selección natural en un bosque sano. Y también los hay que se asocian con las raíces de plantas vecinas, beneficiándose ambas. Además, las setas contribuyen a la alimentación de algunos animales por lo que no es raro encontrarlas mordisqueadas.

La seta es el "fruto" del hongo y necesaria para su reproducción, es una pequeña parte del ser vivo que se extiende bajo tierra y que debemos preservar volviendo a cubrir el lugar donde la recogimos para proteger el micelio, compuesto por filamentos muy finos que volverán a fructificar si lo cuidas. Los ejemplares jóvenes aún no son  fértiles por lo que hay que dejarlos crecer para que puedan liberar sus esporas. Tienes que desecharlos de tus cestas al igual que las setas viejas que han perdido ya sus cualidades culinarias; en el campo seguirán cumpliendo su función y en tu cesta sólo harán bulto, aunque esto último es muy importante para los fanfarrones que van a depredar sin sentido, creyéndose más "listos" que nadie.

Recolectar setas consiste en caminar disfrutando de la naturaleza y no mirar sólo al suelo en el paraíso, ¡que nos perdemos muchos otros encantos! Busquemos calidad, y no cantidad, para poder presumir de verdad y con sentido. Las setas tienen su función en el bosque, no se puede arrasar. Ante las dudas no consumas o dirígete al centro micológico de San Martín de Moncayo, no puedes imaginarte lo amables que son allí y ¡lo que enseñan! Son generosos y saben que lo mejor para proteger la naturaleza es conocerla.

¡Ah! Continúan las jornadas micológicas, ¡no te las pierdas!




Pequeñinas, no gracias, debes dejarlas crecer ;-)

1 comentario:

  1. Que bonito, como llega el mensaje...saludos desde Tarazona, Josean

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