Parque de la Dehesa de Agreda, ¡qué maravilloso mundo!
Me preguntaba que habría al final del arco iris que en ocasiones corona la montaña, cuando de repente mi imaginación me arrancó del porche y me deslizó por un tobogán de colores al otro lado de mi Moncayo. ¡Oh!, espero que la olla de oro sea mullida y los gnomos que la custodien no se asusten demasiado, pero... ¡chof!... un chapuzón, eso es lo que me esperaba tras la luz multicolor. Caí en una pequeña laguna, de las muchas que forman los manantiales en los que dicen nace el Cailes (Val en Aragón) y que capturan el bello cielo de Agreda, no hay oro pero el lugar es un tesoro que tienes que conocer. Canales formados por los manaderos. Me encontraba en la Dehesa de Agreda, el maravilloso parque de esta monumental villa, que visitamos hace unos meses y de la que prometí contarte más cosas. Te voy a confesar que mi imaginación es poderosa pero aún no me teletransporta, realmente cogimos el coche y en menos de media hora nos plantamos allí. De la ciudad te hablaré proxi...