Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Valle del Manubles

Gastronomía Moncaína: Rosquillas de Anis al estilo Casa Manubles.

Imagen
Las tardes lluviosas son excelentes para reunirse con los amigos e intercambiar vivencias, risas y, en nuestro caso, conocimientos. Este último fin de semana nos visitaron Piedad y Ramón , propietarios de la casa rural Manubles , con los que tenemos una gran amistad y a los que conocimos gracias a nuestra pasión por el Moncayo . Piedad no se maneja del todo bien con la informática por lo que le echo una mano cuando lo necesita, sin embargo es una excelente cocinera y repostera y vino dispuesta a que aprendiéramos a hacer sus famosas rosquillas de anís . Y como me dio permiso para compartir la receta con los seguidores del blog, allá voy... Ingredientes: - 1 huevo, ingrediente que utilizaremos como referencia para el resto de medidas que debes multiplicar por la cantidad de huevos que utilices. - 60 gramos de azúcar para la masa. - 60 gramos de aceite de oliva. - 60 gramos de anís. - 250 gramos de harina (según la marca comercial es posible que la masa pida más, añade un puñadico más si...

Mujeres que miran el Paisaje.

Imagen
El sábado nos vamos con "El Encanto del Moncayo" a Moros, un pueblo precioso del Valle del Manubles en la Comarca de Calatayud. Te dejo el programa en el que participamos. "Mujeres que miran el paisaje" X Encuentro del Día Internacional de la Mujer Trabajadora Moros, 5 de marzo de 2016. Casa de Cultura. 10:45 h. Recepción de participantes y entrega de documentación. 11.00 h. Inauguración del encuentro. Representante municipal y A.C. Asociación Cultural Carrabilla 11:00 h. Pueblos en arte. Lucía Camón. Torralba de Ribota. 11:20 h . Tejas y paisaje: un refugio de ideas. Nuria Rita Sebastián. Casa Tía Julia Ciria (Soria). 11:40 h. El Encanto del Moncayo. Rocío Herrera. Añón de Moncayo. 12:00 h. Emociones y sentimientos a través del paisaje: Moros. Criselinda González Calleja. Asociación Cultural Santa Eulalia. 12.20 h. El paisaje como fuente de inspiración de proyectos en el mundo rural. María Blasco Lázaro Ateca. 12:40 h. Entrega de la Sabin...

En memoria de los antiguos lavaderos del Moncayo y de aquellas mujeres que los utilizaron.

Imagen
Yo no podía saber que la atracción que sobre mí ejercían aquellos lugares era por todo lo que dentro se vivió, allí se crecía, se susurraba, se reía y se sufría... Quizás a ti no, pero a mi siempre me han llamado la atención aquellos viejos lavaderos que me encuentro en los pueblos, en mejores o peores condiciones. No imaginarás la importancia que tuvieron aquellas edificaciones femeninas vetadas al hombre, porque no sólo eran un sitio de trabajo, eran también uno de los pocos puntos de encuentro en los que las mujeres de los pueblos se reunían para hablar de sus cosas mientras hacían la colada, eran lugares donde se recogía y divulgaba lo ocurrido en la zona. Allí las jóvenes se introducían en la madurez escuchando las conversaciones de las mujeres adultas y las niñas jugaban a ser mayores adquiriendo los roles de la época. No era sencillo, al contrario, era muy duro, sobre todo en invierno cuando tenían que romper el hielo para poder sumergir su ropa; la que madrugaba buscab...

Lago Gandalia, al otro lado.

Imagen
Sígueme... ¿Lo ves? Se trata del lago Gandalia. En Borobia, una antigua explotación minera de hierro es ahora un lago "natural" de más de 100 metros de diámetro y alrededor de 50 metros de profundidad con agua. Ya explotada por los romanos, esta mina de hierro a cielo abierto y cerrada hace décadas, se sitúa en la base sur del monte Toranzo. La naturaleza no consigue reconquistarla, se sangraron sus entrañas. El agua la inunda pero su calma engaña: hace 25 años una industria química vasca depositó allí 70 toneladas de residuos tóxicos, los vecinos del pueblo obligaron a retirarlos pero nunca se descontaminó la zona. Para saber más:  La herencia tóxica de la mina Gandalia >> ¡Qué silencio! Dime tú qué es: una eterna y árida cicatriz inundada por el agua o un hermoso lago que captura el azul del cielo y donde se bañan sus nubes en silencio. ¿Te gusta verdad? A mi también me gustaba pero... ¡Ven, ven! Mira esta otra laguna tras los barr...

Crónica de la quedada en Manubles: Había una vez una montaña de colorines.

Imagen
"Erase una vez que se era, un valle tan precioso, tan precioso, que dos poderosos Reyes se peleaban por él, menos mal que al final hicieron las paces y sus habitantes pudieron vivir felices durante muchos siglos. Hasta que un mal día, el valle cayó en el olvido y se vio amenazado por un grave peligro. Los señores de las sombras descubrieron que en el nacimiento de su río había un mineral muy valioso, con el que iban a ganar mucho dinero. Esto podía contaminar todo el valle, pero como poca gente lo conocía no tendrían mucha resistencia... Una chillona montaña de colorines que allí había no se lo iba a poner tan fácil, pero teníamos que encontrarla antes de que ellos lo hicieran..." NO A LA MINA DE BOROBIA Río Manubles >> Ayer domingo, celebrábamos el cuarto aniversario del blog en un valle de cuento, cercano al Moncayo, y que asombrosamente poca gente conoce. Esto suele ocurrir en las historias de fantasía, donde la oscuridad del olvido destruye grandes rein...

Disfrutando del otoño en Bijuesca

Imagen
Nuestra última visita al bello valle del Manubles, hace un par de semanas, narrada por nuestra anfitriona y amiga Piedad López. Texto y fotografías: Piedad López Sánchez. Publicado en: www.manublesvalleencantado.com   Disfrutando del otoño en Bijuesca       Camino de la Tejerilla, la mina, a la izquierda.   Este otoño, hemos vuelto a recibir la visita de nuestros buenos amigos  "enganchados" al valle, Rocío y Manuel; pero esta vez no han venido solos, otros "enganchados" han venido con ellos, Pilar y David, amigos también  y conocedores de estos parajes. En esta ocasión hemos recorrido y disfrutado con ellos de dos parajes espectaculares, sorprendentes y de contrastes muy diversos. Queríamos enseñarles  nuestro tesoro, la montaña de Colorines (Entrada del blog 19/11/2012) , y la mina de Arena, aprovechando para subir a el Almirón, un monte cercano con restos de un poblado celta, otero del valle. Grac...

Moros, un pueblo por descubrir.

Imagen
¡Y llegó el día tan esperado! Puntualmente, a la hora acordada, aparecen nuestros buenos amigos Rocío, Manuel  y el pequeño Rubén, dispuestos a recorrer una pequeña parte de este valle tan hermoso, y a la vez tan desconocido y lleno de escondites, a la orilla del río Manubles. Queríamos compartir con ellos el espectacular sendero que recorre parte del Manubles en la localidad de Moros, a pocos kilómetros de Bijuesca. Lo visitamos, Ramón y yo, a principios de la seca primavera que hemos dejado atrás, y tanto nos gustó, que  nos dijimos: ¡Aquí tenemos que venir con Rocío y Manuel! Comenzamos el recorrido entre risas y alegría por el reencuentro. El pequeño Rubén, insiste en que quiere ver nuestras gallinas, pero le explicamos que  hay que aprovechar la frescura de la mañana para hacer el recorrido, puesto que hace calor y en buena parte del sendero la sombra escasea. Vista del caserío de Moros desde el mirador de san Blas. Vamos encontrando ya pocas...

Rincones escondidos del Manubles

Imagen
Pozo de los Chorros (Bijuesca) Hay momentos en que necesitas perderte para encontrarte… Llegamos al valle del Manubles bordeando nuestra montaña, cruzando de nuevo la raya para saltar al otro lado. Por los campos de Soria, escapando de nuestros pensamientos, no perdemos de vista el Moncayo, nevado estos días. En poco más de una hora estamos en Bijuesca, donde nos instalamos en la casa rural Manubles que regentan nuestros queridos amigos Piedad y Ramón. Su casa es casi como un museo etnológico y está exquisitamente decorada, sus vigas de madera sujetarán nuestros sueños y los mimos de sus propietarios pronto nos hacen olvidar lo que dejamos atrás. Salón-buardilla de la Casa Rural Manubles . Me maravilla el invierno de este lugar, el río baja por el barranco con tanta alegría que la naturaleza no consigue dormirse del todo. Bajo las ruinas del castillo, las casas se apilan en una de las paredes del estrecho valle y casi no se ve gente por sus calles. Pronto descubrimo...